La Seguridad Social la negaba: conceden la incapacidad permanente a un trabajador que intentó quitarse la vida tres veces

La sentencia reconoce el 55% de su salario a causa de dolencias físicas y psíquicas

El Juzgado de Lo Social 4 de Málaga ha reconocido la incapacidad permanente a un auxiliar educativo que llegó a intentar suicidarse hasta en tres ocasiones a consecuencia de sus lesiones. La resolución judicial condena a la Seguridad Social a revocar la denegación inicial y a indemnizar al demandante con una pensión vitalicia equivalente al 55% de su salario mensual (1.700,64 euros). Esta decisión pone de relieve la importancia de considerar tanto las enfermedades físicas como las patologías psíquicas en las evaluaciones médicas.

¿Te imaginas tener que recurrir durante dos años para demostrar que tus dolencias te impiden trabajar? Eso fue lo que vivió este empleado, cuyas peticiones de incapacidad fueron rechazadas en numerosas ocasiones. Finalmente, el tribunal ha dictaminado que su ciática, discopatía lumbar, enfermedad de Crohn y trastorno ansioso depresivo se agravan mutuamente hasta dificultar gravemente el desempeño de sus funciones.

Las patologías físicas y psíquicas que desembocaron en la concesión de la incapacidad

Desde febrero de 2023, el trabajador sufría ciática con discopatía lumbar y enfermedad de Crohn, agravadas tras un accidente que desencadenó un fuerte estrés postraumático. A raíz de estos problemas, el afectado desarrolló un trastorno ansioso depresivo que acabó llevando a tres intentos de suicidio. El Equipo de Valoración de Incapacidades (EVI) consideró que sus lesiones no inhabilitaban su labor como auxiliar educativo, pero la última sentencia rechaza este criterio por no valorar adecuadamente las implicaciones psíquicas.

A continuación se muestra un breve resumen de las fechas clave en este proceso:

FechaAcciónResultado
9 de marzo 2023Denegación de la incapacidad por parte de la Seguridad SocialEl trabajador decide recurrir
11 de abril 2023Primera reclamación ante los tribunalesRechazada por la Dirección Provincial del INSS de Málaga
9 de febrero 2024Desestimación del recursoSe mantiene la denegación inicial
Sentencia actualConcesión de incapacidad permanenteIndemnización vitalicia del 55% del salario

Por qué la resolución judicial refuerza la importancia de atender la salud mental en el ámbito laboral

La jueza ha valorado que las patologías psíquicas pueden llegar a incapacitar a una persona, incluso aunque las dolencias físicas por sí solas no fueran suficientes para justificar la incapacidad. De ahí que se incida en que el estrés, la ansiedad y la depresión son factores que no solo empeoran la calidad de vida, sino que pueden limitar gravemente la capacidad de comunicación y toma de decisiones en profesiones con alta interacción.

Cómo se ha tramitado la incapacidad permanente y qué pueden hacer otros trabajadores en su misma situación

El afectado tuvo que recurrir de forma reiterada las resoluciones denegatorias del Instituto Nacional de la Seguridad Social. Finalmente, el Juzgado de Lo Social 4 de Málaga le ha reconocido la incapacidad permanente total. ¿Qué deben saber otros empleados con problemas similares?

  • Reunir informes médicos que acrediten tanto las lesiones físicas como las secuelas psicológicas.
  • Iniciar el proceso ante el INSS y, si fuera necesario, recurrir las decisiones iniciales.
  • Buscar asesoramiento legal especializado en materia de incapacidades y salud laboral.

Medidas que la empresa podría adoptar para integrar a trabajadores con limitaciones y problemas de salud mental

Aunque el tribunal reconoce que el auxiliar educativo no puede continuar ejerciendo su labor habitual, deja abierta la posibilidad de un puesto de carácter más sedentario y menos estresante. Por ello, se insta a la empresa a adaptar el entorno laboral cuando sea posible. De no hacerlo, la persona podría ver agravadas sus secuelas psíquicas, prolongando un proceso ya de por sí doloroso.

La sentencia también subraya que las patologías mentales pueden ser determinantes en la concesión de una incapacidad, sobre todo si la actividad profesional exige un contacto directo y constante con otras personas. En este caso, se probó que la angustia del empleado era tan intensa que llegó a poner en peligro su propia vida.

Deja un comentario