Función Pública y los sindicatos ultiman la reducción de jornada para el personal de la Administración General del Estado, mientras avanzan en la regulación del teletrabajo y otras mejoras del Acuerdo Marco.
La jornada laboral de 35 horas semanales para los funcionarios y empleados públicos de la Administración General del Estado (AGE) se aprobará de forma inminente para que pueda empezar a aplicarse, previsiblemente, entre los meses de febrero y marzo, según trasladan los sindicatos presentes en la negociación.
Cómo afectará la jornada laboral de 35 horas a los funcionarios de la AGE
La implantación de la jornada de 35 horas en la AGE se encuadra en el Acuerdo Marco para una Administración del siglo XXI, donde UGT, CCOO y CSIF forman parte de la Comisión de Seguimiento. Esta medida quedó pendiente tras el acuerdo que fijó una subida salarial del 11,4 por ciento para los próximos tres años.
La Administración deberá modificar la instrucción de jornada y horarios para adaptarla a lo previsto en el Acuerdo Marco, manteniendo el mismo ámbito de aplicación subjetivo que la instrucción vigente. Es decir, la reducción de jornada se dirigirá al mismo colectivo de personal que ya se ve afectado por la regulación actual.
El anterior Acuerdo Marco, que venció en diciembre de 2024, ya contemplaba con carácter general la implantación o recuperación de la jornada de 35 horas, aunque cada Administración Pública debe negociar su puesta en marcha en el ejercicio de sus competencias de autoorganización. De hecho, muchas Administraciones autonómicas y locales ya recuperaron esta jornada, mientras que su aplicación en la Administración Central se ha ido retrasando durante años.
Calendario previsto para aplicar la jornada de 35 horas en la Administración General del Estado
Aunque no se ha fijado un día concreto de entrada en vigor, UGT Servicios Públicos señaló en un comunicado previo a las fiestas navideñas que la Administración «se ha comprometido a que sea entre los meses de febrero y marzo». La decisión se cerrará en la Mesa General de Negociación de la Administración General del Estado, donde se está concretando la implantación de la medida.
En paralelo, en diciembre se celebró la primera reunión de seguimiento del Acuerdo Marco, en la que se constituyó la comisión y se acordó poner en marcha cuatro grupos de trabajo: empleo, digitalización, salud laboral e igualdad, con fecha prevista del 29 de enero para su constitución formal. ¿Cuándo se notará realmente esta reducción de jornada en los centros de trabajo? Dependerá de cómo se cierre esa negociación y de la adaptación de las instrucciones internas.
Teletrabajo en la Administración General del Estado y otras prioridades del Acuerdo Marco vigente
Otra de las cuestiones que se abordarán en este marco es la regulación del teletrabajo, que se apoyará en el acuerdo firmado en abril de 2021 con el entonces ministro Miguel Iceta. Pese a estar pendiente desde hace años, se prevé que su aplicación requiera más tiempo que la propia jornada de 35 horas.
En materia de teletrabajo, UGT Servicios Públicos ha insistido en la necesidad de un «soporte normativo sólido que garantice el desarrollo homogéneo de esta modalidad de prestación de servicios en toda la AGE». La idea es evitar desigualdades entre distintos organismos y asegurar unas reglas claras para todo el personal.
De cara a las próximas reuniones, el sindicato señala como prioridad la actualización e igualación de las indemnizaciones por razón del servicio. Además, se han señalado otros asuntos que se tratarán en sucesivas sesiones, entre los que figuran:
- La puesta en marcha efectiva de la jubilación parcial y la clasificación profesional, la actualización de las retribuciones del personal de Servicio Exterior, la revisión de las clases pasivas, la brecha de género salarial y el mutualismo.
La jornada de 35 horas es solo una pieza de un paquete más amplio de cambios que afectan a condiciones de trabajo, carrera profesional, retribuciones y organización del empleo público. Falta ver, en el día a día, cómo se traducen todas estas negociaciones en mejoras concretas para quienes trabajan en la Administración General del Estado. No es poca cosa lo que se están jugando en cada mesa de diálogo.







