El nuevo sistema impulsado por la Consejería de Sanidad permitirá reutilizar los méritos en distintas convocatorias y ofrecer contratos incluso antes de terminar la formación MIR o EIR.
La nueva bolsa de trabajo del Servicio Andaluz de Empleo (SAS) ya está en marcha tras la publicación de su regulación en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía. El cambio busca agilizar la valoración de méritos, que hasta ahora podía demorarse hasta tres años, y dar más seguridad a los profesionales del sistema sanitario que esperan una oportunidad.
Cómo funciona la nueva bolsa de empleo del SAS y el cómputo al minuto de méritos
Una de las grandes novedades es la rapidez en el cómputo de méritos, que se contarán prácticamente al minuto. Hasta ahora, el retraso en la baremación podía prolongarse durante años y afectar de forma directa a las posibilidades de contratación de muchos candidatos.
¿Quién sale ganando con este giro? Principalmente, las personas que dependen de la bolsa para ir encadenando contratos y consolidar su trayectoria en el sistema sanitario. Con la nueva regulación, se establecen reglas comunes, listados con actualizaciones anuales y una bolsa abierta y permanentemente actualizable, con normas conocidas para todos los profesionales.
Para entender mejor el cambio, resulta útil comparar cómo funcionaba la bolsa antes y cómo lo hará a partir de ahora:
| Aspecto | Antes | Ahora |
| Baremación de méritos | Podía tardar hasta 3 años | Cómputo rápido, con méritos que se suman casi al minuto |
| Validez de los méritos | Caducaban y había que volver a aportarlos | No tienen caducidad y se conservan en el perfil del candidato |
| Uso de los méritos | Asociados a un único proceso | Válidos para varios procesos y para promociones internas en el SAS |
| Contratación en especialidades | Cada centro podía utilizar procesos diferentes | Se homogeniza y se recurre siempre a la misma lista |
| Personas con discapacidad | Podían ser llamadas a puestos no adaptables | Se regulan puestos adaptados para alcanzar al menos el 2 por ciento |
En resumen, menos incertidumbre y más previsibilidad. Vamos, que se acabó lo de esperar años para que te cuenten los puntos.
Reutilización de méritos en varios procesos y carrera profesional dentro del SAS
Otra mejora importante es que los méritos que se suban a la bolsa no se limitarán a una única convocatoria. Podrán emplearse en otros procesos y también en promociones internas, una vez que la persona ya esté trabajando en el SAS.
¿Compensa el esfuerzo de reunir y justificar cada documento varias veces? Con el nuevo modelo, la respuesta es clara: no hará falta repetirlo. Los méritos no tendrán caducidad y quedarán guardados en el perfil de cada candidato. Así, por ejemplo, un TCAE no tendrá que volver a subir su título o contratos antiguos si, además de inscribirse en bolsa, quiere presentarse a una OEP o progresar en su carrera profesional tras superar un proceso selectivo.
Entre las ventajas de este sistema destacan:
- Conservación indefinida de los méritos en el perfil, uso en bolsa, en OEP y en la carrera profesional sin necesidad de volver a subir títulos o contratos antiguos.
De este modo, Sanidad defiende que se aportan reglas claras y mayor seguridad, al tiempo que se garantizan actualizaciones periódicas de los listados y se simplifica el día a día de los profesionales.
Ventajas para médicos EIR y colectivos vulnerables en la nueva bolsa del SAS
Las mejoras también llegan a las especialidades médicas y a otros colectivos. En determinadas especialidades, cuando se agotaban las listas, cada centro podía contratar mediante procesos distintos. A partir de ahora, la contratación se homogeniza, porque siempre se recurrirá a la misma lista, lo que acelera la cobertura de vacantes.
Además, hay una novedad clave para los médicos residentes: antes de que finalicen el MIR, se les podrá ofrecer un contrato en el SAS. Esto permite que estos profesionales sepan, incluso antes de terminar su formación, si tendrán una plaza. Menos incertidumbre y mayor planificación de la carrera, algo que también se extiende a los EIR y a los psicólogos.
¿Y qué pasa con quienes se encuentran en situaciones especialmente delicadas? El nuevo sistema de bolsa tiene en cuenta a víctimas de violencia de género, agresiones, acoso o personas con discapacidad. En este último caso, se regulan los puestos que pueden adaptarse, con el objetivo de garantizar que se alcance al menos el 2 por ciento.
Antes, un celador con discapacidad intelectual podía ser seleccionado para un puesto que no podía adaptarse y, en muchos casos, se veía obligado a renunciar, perdiendo la oportunidad de acceder a otro puesto que sí fuera adaptable. Con la nueva regulación, se pretende evitar estas situaciones y mejorar la equidad del modelo.
Al final, se trata de que cada profesional sepa en qué posición está, por qué ocupa ese lugar y qué puede hacer para mejorar su situación dentro de la bolsa.







