La plataforma cede ante Trabajo, dejará de usar falsos autónomos y quiere cerrar los litigios abiertos por la Ley Rider.
Uber Eats ha decidido dejar de colaborar con repartidores autónomos en España y subcontratar a miles de riders mediante flotas de empresas de logística. La compañía afirma que «Uber Eats reafirma su compromiso con el cumplimiento de la Ley Rider» y busca un modelo sostenible a largo plazo que le permita evitar nuevos juicios con el Ministerio de Trabajo.
Cómo afecta a los repartidores el final del modelo de autónomos
Los repartidores que aún trabajan como autónomos a través de la aplicación podrán seguir entregando pedidos, pero lo harán como empleados por cuenta ajena de las flotas colaboradoras. En la práctica seguirán usando la plataforma, aunque con otra relación laboral. ¿Será un cambio sencillo para quienes llevan años operando como autónomos o generará incertidumbre?
La empresa asegura que quiere cumplir con sus obligaciones, poner fin a los litigios pendientes y garantizar un proceso justo en el que participen repartidores, sindicatos y Gobierno. Tras cuatro años trabajando con compañías expertas en logística, ha optado por abandonar el modelo híbrido que combinaba plataformas y repartidores autónomos.
Inspecciones, sanciones y efecto de la Ley Rider en Uber Eats
El giro de la plataforma llega después de las presiones del Ministerio de Trabajo, que incluso había amenazado con abrir una causa penal. El conflicto se centra en el uso de falsos autónomos, prohibido desde la entrada en vigor de la Ley Rider en agosto de 2021.
Desde la aprobación de la norma, Uber Eats ha sido objeto de más de 60 inspecciones. El grupo ha provisionado cerca de 177 millones de euros para afrontar posibles multas y ha tenido que depositar avales por 130 millones, formalizados con Deutsche Bank.
Cuando entró en vigor la nueva regulación, la compañía sostiene que cambió su modelo y empezó a utilizar únicamente plataformas independientes. Ante la negativa inicial de Glovo a seguir ese camino, Uber Eats acudió al Ministerio de Trabajo para consultar y, al no obtener respuesta, puso en marcha un modelo híbrido que combinaba plataformas y autónomos. Ahora rectifica y da marcha atrás en ese sistema, tras la decisión similar adoptada por Glovo ante el inicio de una causa penal.
El impacto económico de este conflicto se ve en las dos sociedades del grupo que han gestionado el servicio de reparto a domicilio.
| Sociedad | Procesos | Provisiones | Situación en 2024 |
|---|---|---|---|
| Portier Eats Spain | 51 procesos con actas recurridas | 172 millones de euros | Actas recurridas ante los tribunales |
| Uber Systems Spain | 17 procesos, 6 prescritos y 1 pagado | 4,8 millones y 7.500 euros pagados | 10 procesos aún abiertos con provisión |
Trabajo se muestra satisfecho y recuerda que la Ley Rider presume laboralidad en el reparto para proteger los derechos laborales. Tras la rectificación de Glovo, Just Eat celebra que más plataformas sigan sus pasos y defiende que la contratación de los repartidores sea el modelo a seguir. El cambio no es poca cosa.







