Muchos procesos de selección se deciden en una sola respuesta. Saber explicar por qué quieres trabajar en esa empresa evita descartes inmediatos.
La pregunta parece inocente: «¿por qué quieres trabajar aquí?». Aparece en casi todas las entrevistas y suele tratarse como una formalidad. Sin embargo, según una experta en selección, puede convertirse en una barrera real que te deje fuera antes de hablar de tu experiencia.
La pregunta de la entrevista que decide tu candidatura sin que lo sepas
Las voces expertas en reclutamiento insisten en que muchos procesos se deciden en esa sola respuesta y casi nadie lo sabe. El entrevistador quiere comprobar si has elegido esa empresa de forma consciente o si responderías exactamente igual en cualquier otra compañía. Cuando contestas con frases como «quiero crecer profesionalmente», «me encanta lo que hacéis» o «es una empresa con buenas oportunidades», el mensaje que llega es otro. Son respuestas educadas pero tan genéricas que no dicen nada concreto sobre ti ni sobre por qué te interesa esa oferta.
Cómo responder bien cuando te pregunten por qué quieres trabajar aquí
La clave, según especialistas en Recursos Humanos, es ir un paso más allá. En lugar de limitarte a quedar bien, tu respuesta debe conectar lo que tú ofreces con lo que el puesto necesita y con lo que esa empresa concreta puede aportarte a nivel profesional. Para construir esa respuesta sólida conviene cubrir tres ideas muy claras:
- Qué puedes aportar tú al puesto.
- Qué te atrae del puesto y de esa oferta.
- Por qué lo que ofrece la empresa encaja con tus objetivos profesionales.
Si integras estos tres puntos, el entrevistador deja de oír una frase estándar y empieza a ver a alguien que ha pensado en el encaje entre su perfil y lo que la compañía busca. Dicho rápido, dejas de sonar de compromiso y pasas a sonar convincente.
Preparar la entrevista investigando la empresa para no quedar descolocado
Responder así exige trabajo previo. Antes de la entrevista conviene investigar la cultura de la empresa, sus proyectos recientes, su misión e incluso su reputación, tanto interna como externa. Con esa información puedes explicar por qué has elegido esa compañía y no otra cualquiera.
De esta forma demuestras que piensas más allá de tu propio interés, como mejorar el currículum o cobrar más, y proyectas una imagen informada, entusiasta y comprometida. La diferencia entre una respuesta genérica y otra trabajada se aprecia en este resumen.
| Respuesta | Qué percibe el reclutador | Resultado probable |
| Genérica, válida para cualquier empresa | Que no has investigado ni tienes un interés real en esa oportunidad | Puede hacer que tu candidatura se quede en la puerta por falta de preparación o por sonar desinteresado |
| Personalizada, conectando aporte, puesto y empresa | Que te has informado, sabes qué puedes aportar y por qué eliges esa empresa | Puede marcar la diferencia y ayudarte a pasar a la siguiente fase del proceso |
Salir del típico «quiero crecer profesionalmente» y preparar una respuesta personal, ligada a la empresa y al puesto, puede marcar la diferencia entre pasar a la siguiente fase o quedarte fuera antes de tiempo. No es poca cosa para una sola pregunta, ¿verdad?







