Determinadas lesiones dan derecho a un pago único cuando la Seguridad Social no reconoce una incapacidad permanente.
La Seguridad Social concede cerca de un millón de pensiones de incapacidad permanente al mes, cuando una enfermedad, dolencia o lesión limita la vida laboral o cotidiana del trabajador. Pero si considera que esa afectación no es suficiente, aún existe una protección económica: la indemnización por lesiones no invalidantes.
Quién puede cobrar la indemnización por lesiones no invalidantes de Seguridad Social
Estas indemnizaciones se regulan en el artículo 201 de la Ley General de la Seguridad Social. Compensan lesiones, mutilaciones o deformidades de carácter definitivo causadas por accidentes de trabajo o enfermedades profesionales que, sin llegar a constituir una incapacidad permanente, reducen la integridad física del trabajador.
¿Quién puede beneficiarse de esta ayuda? En la práctica, el trabajador necesita que la Seguridad Social reconozca su lesión como no invalidante y que esté incluida en el listado oficial de la Orden ISM/450/2023, ya que el importe se fija en función del tipo de daño.
- Que la lesión, mutilación o deformidad tenga carácter definitivo.
- Que proceda de un accidente de trabajo o de una enfermedad profesional.
- Que no dé lugar a incapacidad permanente y altere la integridad física.
Cuando se cumplen estas condiciones, la indemnización se abona a tanto alzado, es decir, en un único pago. No es ningún detalle menor si se tiene en cuenta que la pensión de incapacidad permanente ha sido denegada.
Listado de lesiones no invalidantes que dan derecho a indemnización económica
La Orden ISM/450/2023 recoge 110 lesiones no invalidantes, agrupadas por zonas del cuerpo. Incluye daños en la cabeza y la cara, en el aparato genital, en glándulas y vísceras, en los miembros superiores y en los miembros inferiores, además de determinadas cicatrices.
Los importes varían según la lesión concreta. Para orientarse mejor, puedes ver algunos ejemplos representativos de este baremo en la siguiente tabla.
| Zona del cuerpo | Lesión incluida en el listado | Indemnización |
|---|---|---|
| Cabeza y cara | Pérdida de la nariz | 9.512 euros |
| Aparato genital | Pérdida total del pene | 8.158 euros |
| Glándulas y vísceras | Pérdida de un riñón | 5.103 euros |
| Miembros superiores | Pérdida completa del dedo índice derecho | 2.899 euros |
| Miembros inferiores | Pérdida total del primer dedo del pie | 2.684 euros |
Junto a estas lesiones también se indemnizan, entre otras, deformaciones faciales importantes, diferentes pérdidas de falanges en los dedos de la mano, anquilosis y rigideces articulares de miembros superiores e inferiores, acortamientos de las extremidades y cicatrices, cuya cuantía oscila entre 647 y 2.552 euros según sus características.
Diferencias entre incapacidad permanente y lesiones no invalidantes para el trabajador
La diferencia principal es que la pensión de incapacidad permanente se cobra mes a mes, mientras que la indemnización por lesiones no invalidantes es un pago único ligado a una secuela concreta del accidente de trabajo o de la enfermedad profesional.
¿Qué ocurre entonces cuando la Seguridad Social niega la incapacidad pero reconoce la lesión? En ese caso, el trabajador no accede a una prestación periódica, pero sí puede obtener la cantidad que marque el baremo para su lesión, lo que supone un respaldo económico nada despreciable.
Conocer este sistema de 110 lesiones no invalidantes y sus importes ayuda a no perder derechos cuando una incapacidad permanente es rechazada. A veces, la diferencia entre reclamar o no reclamar puede ser cobrar cero euros o recibir una ayuda que marque la diferencia en la economía familiar.







