Con los precios de la vivienda disparados, sueldos bajos y mucha incertidumbre laboral, cada vez más jóvenes españoles se marchan fuera en busca de oportunidades. Una de ellos es Virginia, que ha cambiado los focos como actriz y modelo por el mono de trabajo en las minas de Australia, a miles de kilómetros de su tierra.
De guía turística y actriz a trabajar en minas de Australia con turnos extremos
Virginia estudió Periodismo, pero en cuanto terminó la carrera se fue a Holanda para trabajar como guía turística. A partir de ahí comenzó una vida nómada marcada por la curiosidad por saber «cómo se vive en otros países» y por lo que ella considera un aprendizaje continuo.
La pandemia la devolvió a España, donde trabajó como modelo y actriz. Sin embargo, su espíritu aventurero la empujó de nuevo a hacer la maleta y aterrizar en Australia. Allí descubrió el trabajo en las minas y reconoce que «no tenía ni idea del trabajo en las minas hasta que llegué a Australia y quise probar este mundo».
Vida nómada en las minas australianas con turnos de 12 horas y sueldo de 25 euros
Su jornada empieza a las seis de la mañana. Trabaja en el mantenimiento de la mina con mangueras de alta presión y realiza turnos de 12 horas bajo temperaturas extremas. «Cobro 45 dólares la hora, unos 25 euros», explica, pero insiste en que «no estoy aquí por el dinero», sino por la adrenalina que le proporciona un entorno tan exigente.
Además, su forma de vivir encaja con ese ritmo intenso. No tiene casa fija, se declara nómada y viaja ligera de equipaje, quedándose solo con lo que necesita. Para situar mejor su realidad, estos son algunos datos clave de su situación actual:
| Aspecto | Detalle |
| Edad | 31 años |
| Origen | Gaditana |
| País donde trabaja | Australia |
| Sector actual | Mantenimiento en mina |
| Salario por hora | 45 dólares, unos 25 euros |
| Duración de los turnos | 12 horas |
| Entorno de trabajo | Desierto, bosque y mina |
| Tipo de vida | Nómada, sin piso ni casa fija |
De hecho, ella misma lo resume así: «soy nómada completamente, no tengo piso». Prefiere ahorrar y disfrutar de cada etapa antes que atarse a una vivienda concreta y reconoce que «esto no es para todo el mundo, pero yo lo disfruto por mi personalidad». ¿Quién se atrevería a seguirle el ritmo?
Más mujeres trabajando en la mina australiana y una fuerte sensación de empoderamiento
Su experiencia también le ha hecho pensar en el papel de la mujer. Explica que «aquí, una mujer representa mucho respeto. En España viví mucho machismo y me indigno cada vez que voy», una diferencia que nota cada vez que compara su vida laboral en ambos países.
En la mina donde trabaja ha llegado a formar parte de un equipo de 25 personas, de las que 20 fueron mujeres. Esa presencia femenina y las tareas físicas que realiza la han llevado a hablar de empoderamiento y a decir que ha «sentido conexión con mi cuerpo y mi fuerza». Las condiciones que afronta a diario ayudan a entender por qué insiste en que este trabajo no es para cualquiera:
- Turnos de 12 horas seguidas.
- Trabajo físico con mangueras de alta presión.
- Vida nómada sin casa fija.
Su visado en Australia termina pronto y ya prepara su próximo destino en Nueva Zelanda, donde seguirá su vida nómada. Mientras comparte su día a día en redes, sueña con convertirse en periodista de viajes y contar en primera persona todo lo que vive lejos de casa.






