El fallo respalda a Valoriza tras detectar el uso indebido de una tarjeta de movilidad reducida.
La Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha ha desestimado el recurso de un trabajador de Valoriza Servicios Medioambientales, encargado del control de vehículos estacionados en zona azul en Puertollano, y confirma la sentencia de los juzgados de Ciudad Real que declaró procedente su despido por usar una tarjeta de discapacidad que no le correspondía y aprovechar el sistema de control de matrículas en beneficio propio.
El Tribunal Superior de Justicia respalda el despido en Valoriza por el uso indebido de tarjeta de discapacidad en la zona azul
La empresa abrió una investigación interna en junio de 2024 que constató que el empleado aparcaba su vehículo en la zona de estacionamiento regulado de Puertollano utilizando indebidamente una tarjeta para personas con movilidad reducida. Al mismo tiempo, justificaba las alertas por incumplimiento que generaba el sistema de control de matrículas respecto a su coche, evitando el pago de la tasa.
De la investigación resultó que la tarjeta de movilidad reducida no le correspondía personalmente, incumpliendo la normativa específica de uso y la ordenanza de movilidad de Puertollano. Además, cuando no utilizaba la tarjeta, estacionaba igualmente en la zona regulada sin abonar la tasa, justificando indebidamente las alertas del sistema OCR, sin que constara el pago de importe alguno en los seis meses anteriores.
La empresa rechaza un supuesto acuerdo oral de aparcamiento gratuito alegado por el trabajador despedido
El trabajador, que era delegado sindical, sostuvo que existía desde hacía más de 17 años un acuerdo «oral» entre la plantilla y sus superiores jerárquicos para permitirles aparcar sin coste en la zona regulada. La dirección de Valoriza afirmó desconocer ese pacto y subrayó que nunca se había autorizado tal beneficio, por lo que los empleados debían aparcar fuera de la zona azul o abonar la tasa como cualquier otro usuario.
A la vista de los hechos, la empresa concluyó que el trabajador había incurrido «de forma reiterada y continuada» en dos incumplimientos laborales muy graves, por transgresión de la buena fe contractual y abuso de la confianza en las gestiones encomendadas, con la finalidad de eximirse del pago de la tasa por el estacionamiento regulado.
El TSJ descarta tolerancia empresarial y califica la conducta del controlador de zona azul como muy grave fraude
Los magistrados del Tribunal Superior de Justicia dan por probado que el empleado aparcaba en zona azul burlando el sistema de control y utilizando la tarjeta de estacionamiento para personas con discapacidad «cuando no se correspondía con la situación del empleado». En relación con la presunta «tolerancia empresarial», la sala recuerda que desde mayo de 2024 los trabajadores sabían «de manera expresa» que estas conductas no eran aceptadas, por lo que ratifica que la falta puede ser calificada como «muy grave fraude».







