La campaña de la Renta de 2025 (que se presenta en 2026) arranca el 8 de abril y termina el 30 de junio con una deducción que puede recortar mucho la factura del IRPF si has hecho obras para mejorar la eficiencia energética de tu vivienda o tu edificio.
En plena revisión del borrador, una de las claves este año estará en las deducciones por reformas energéticas, prorrogadas y con un ahorro total que puede llegar a 9.000 euros si se cumplen los requisitos.
Qué deducción por obras de eficiencia energética se aplica en la Renta 2026
El Gobierno ha decidido prorrogar las deducciones por obras de mejora de la eficiencia energética en viviendas. La extensión de estas ayudas figura en el Real Decreto-ley 16/2025, publicado a finales de diciembre, y amplía su vigencia hasta finales de 2026 para viviendas individuales y hasta 2027 en el caso de edificios residenciales completos. El objetivo es doble: aliviar la carga fiscal de quienes invierten en mejorar su vivienda y, al mismo tiempo, acelerar la renovación del parque inmobiliario, especialmente envejecido en términos de eficiencia energética.
Requisitos para desgravar: certificados energéticos y mejora real del consumo en la vivienda
Esta deducción no es automática ni universal. Para aplicarla, el contribuyente debe acreditar que las obras han supuesto una mejora real del consumo energético del inmueble. La norma exige, como mínimo, una reducción del 30% en el consumo de energía primaria no renovable o, en algunos casos, una mejora significativa de la calificación energética.
¿Lo más importante? Es obligatorio contar con dos certificados energéticos: uno previo a la reforma y otro posterior, ambos firmados por un técnico competente. Ojo, que aquí no vale cualquier reforma. Cambiar la cocina o pintar la casa no da derecho a nada: la deducción está pensada para actuaciones que impacten de verdad en la eficiencia. Estas son algunas de las intervenciones que encajan con el tipo de obras descritas en la medida:
- Aislamiento térmico.
- Sustitución de ventanas.
- Mejora de sistemas de calefacción.
- Instalación de energías renovables.
Además, la ventaja fiscal puede ser compatible con otras ayudas públicas que existan a nivel autonómico o local.
Los tres tramos de deducción y cuánto puedes ahorrar en el IRPF
La normativa establece tres niveles de deducción según el alcance de la obra y el tipo de inmueble. En la práctica, el ahorro cambia mucho dependiendo de si se trata de una mejora concreta en una vivienda o de una actuación en un edificio completo.
| Tramo de deducción | Porcentaje | Base máxima anual | Deducción máxima | Requisito mínimo indicado |
|---|---|---|---|---|
| Nivel 1 | 20% | 5.000 € | 1.000 € | Reducir al menos un 7% la demanda de calefacción y refrigeración |
| Nivel 2 | 40% | 7.500 € | 3.000 € | Reducir un 30% el consumo de energía primaria no renovable o subir a clase A o B |
| Nivel 3 (edificios y comunidades) | 60% | 5.000 € | 3.000 € por año | Obras en edificios completos o comunidades, con posibilidad de arrastre |
La cifra de hasta 9.000 euros se explica por el tercer nivel. Cada propietario puede deducirse el 60% de su parte de la obra, con una base máxima anual de 5.000 euros. Y si no se deduce todo, las cantidades pendientes pueden trasladarse a los cuatro ejercicios siguientes, hasta alcanzar una base acumulada de 15.000 euros. El 60% de esa base acumulada equivale a una deducción total de 9.000 euros, repartida en varios años.
Quién puede beneficiarse, límites de importe y plazos que debes cumplir
Esta no es una deducción reservada a rentas altas: puede aplicarla cualquier propietario que haya realizado obras de este tipo y cumpla los requisitos técnicos. Eso sí, se aplica sobre lo efectivamente pagado por el contribuyente y dentro de los topes marcados.
También hay límites importantes: solo cuenta la parte de la obra que realmente tenga impacto en la eficiencia energética, no otros trabajos accesorios. Y, por supuesto, hay que vigilar los plazos: las obras deben estar dentro del periodo de vigencia de la medida, y los certificados energéticos deben estar correctamente fechados y registrados. ¿Has hecho reformas y guardaste toda la documentación? Puede ser la diferencia entre pagar más o arañar una deducción de las que se notan de verdad.







