El debate sobre las pensiones ya no se centra únicamente en el envejecimiento de la población o en el aumento de la esperanza de vida. Informes de la OCDE, la AIReF, la Comisión Europea, el FMI, la Fundación BBVA y el Ivie apuntan a un problema de fondo: las nuevas generaciones acumulan carreras laborales más tardías, cortas e inestables que las de sus padres.
Por qué muchos jóvenes podrían jubilarse más tarde para mantener su pensión
El estudio de la Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas señala que quienes lleguen a la jubilación con apenas 30 años cotizados podrían necesitar retrasar su retiro hasta los 71 años si quieren conservar un nivel de vida similar al que tenían antes de dejar de trabajar.
¿Significa esto que la edad legal de jubilación subirá hasta los 71 años? No. El matiz es importante. El informe no afirma que la edad ordinaria vaya a elevarse a esa cifra, sino que las carreras laborales más cortas pueden obligar a trabajar más tiempo para compensar una pensión menor.
Entre los factores que explican esta situación aparecen varios elementos conocidos para muchos jóvenes:
- Incorporación más tardía al mercado laboral por estudios y másteres.
- Mayor temporalidad y rotación en el empleo.
- Periodos de desempleo que reducen los años efectivos cotizados.
- Salarios bajos que dificultan generar derechos de pensión más altos.
En pocas palabras, empezar tarde, cotizar menos años y cobrar sueldos reducidos puede pasar factura al llegar la jubilación. Y esto, dicho claro, no es poca cosa.
Qué organismos alertan sobre la presión futura de las pensiones públicas
La OCDE lleva años recordando que los sistemas públicos europeos fueron diseñados para trabajadores con trayectorias estables, que empezaban a cotizar jóvenes y enlazaban décadas de empleo hasta retirarse. Ese modelo se está debilitando, especialmente en España, donde el paro juvenil, la temporalidad y los salarios bajos siguen siendo un problema.
La situación también preocupa a otros organismos, que advierten de una presión creciente sobre el sistema público de pensiones.
| Organismo | Principal advertencia |
|---|---|
| OCDE | Los sistemas fueron pensados para carreras largas y estables. |
| AIReF | El gasto en pensiones podría llegar al 16,1% del PIB en 2050. |
| Comisión Europea | La ratio entre trabajadores y pensionistas irá cayendo. |
| FMI y estudios europeos | Hará falta que los trabajadores permanezcan más tiempo activos. |
A esto se suma una contradicción evidente: mientras las reformas incentivan carreras más largas, las dificultades para recolocarse aumentan a partir de los 55 años. ¿Cómo trabajar más tiempo si el mercado laboral expulsa antes a parte de los trabajadores sénior?
El empobrecimiento de los jóvenes complica ahorrar para complementar la pensión pública
Otro elemento clave es el empobrecimiento relativo de las generaciones jóvenes. Según datos analizados por el Banco de España en 2025, la generación nacida en torno a 1980 acumulaba 107.031 euros de riqueza neta mediana al cumplir 45 años, frente a más de 200.000 euros de la cohorte de 1960 a esa misma edad.
El encarecimiento de la vivienda y la pérdida de capacidad de ahorro complican que estos trabajadores puedan complementar su futura pensión pública con ahorro privado.
Por tanto, el gran reto ya no será solo vivir más años. La cuestión decisiva será haber trabajado y cotizado lo suficiente antes de llegar a la jubilación.







