La Corte de Apelación de Venecia confirmó que la empleada había comenzado a realizar tareas antes de la fecha oficial de contratación.
Una camarera del hotel de cinco estrellas Ausonia Hungaria, situado en el Lido de Venecia, fue despedida verbalmente después de trabajar cinco días con su contrato formalizado. La Corte de Apelación de Venecia confirmó la condena contra la empresa, que deberá afrontar un desembolso cercano a los 60.000 euros entre indemnización, cotizaciones y costas judiciales.
La decisión no se debe únicamente a que el cese se produjera durante el periodo de prueba. Los jueces consideraron probado que la trabajadora había acudido al establecimiento tres días antes de la fecha indicada en el contrato para familiarizarse con las tareas y aprender a utilizar el sistema informático del hotel.
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Los días anteriores a la contratación cambiaron la relación laboral
La empresa había llamado previamente a la camarera para que se probara el uniforme, recibiera la acreditación y conociera el funcionamiento del programa utilizado para gestionar los pedidos. Aunque el hotel presentó esas jornadas como una preparación para su futura incorporación, los tribunales entendieron que ya estaba realizando actividades vinculadas directamente con su puesto.
Este elemento resultó determinante porque varios empleados confirmaron durante el procedimiento que la mujer había comenzado a recibir formación práctica sobre el funcionamiento habitual del establecimiento. No se trataba, por tanto, de una simple visita o de una toma de contacto sin contenido laboral.
La controversia guarda relación con las consecuencias de trabajar sin contrato escrito, aunque el procedimiento se resolvió aplicando la legislación italiana. La justicia consideró que la prestación de servicios había comenzado antes de la fecha formal reflejada por la empresa.
Como consecuencia, el contrato temporal pasó a considerarse indefinido y el hotel perdió la posibilidad de ampararse en el periodo de prueba en los términos en los que había sido pactado.
El despido verbal no pudo justificarse por el periodo de prueba
La empresa comunicó de palabra a la camarera que no había superado la prueba y que no debía continuar trabajando. La afectada puso el caso en conocimiento del sindicato autónomo Fiadel Csa Cisal, que impugnó tanto la validez del periodo de prueba como la forma utilizada para extinguir la relación laboral.
El conciliador sindical Marco Parrino representó a la trabajadora durante la reclamación. Al no alcanzarse un acuerdo, el asunto llegó al Juzgado de lo Social de Venecia, que dio la razón a la empleada y declaró que la relación laboral debía considerarse indefinida.
El pronunciamiento italiano coincide en la importancia que tiene la forma de comunicar una extinción laboral. En España, por ejemplo, los tribunales también analizan si la decisión ha llegado correctamente al trabajador cuando se produce un despido sin comunicación formal.
La empresa recurrió posteriormente ante la Corte de Apelación de Venecia. Sin embargo, el tribunal confirmó la resolución inicial tras considerar acreditado que la camarera ya había comenzado a desempeñar actividades propias de su puesto antes de firmar el contrato.
Los 60.000 euros incluyen indemnización, cotizaciones y costas
La cantidad difundida no corresponde a cinco días de salario. Cerca de 49.000 euros están vinculados a la indemnización reconocida a la trabajadora, a los que se añaden alrededor de 4.500 euros en cotizaciones y aproximadamente 6.000 euros en gastos legales.
La compensación incluye doce mensualidades correspondientes a la declaración judicial sobre el despido y otras quince mensualidades sustitutivas de la readmisión. La camarera decidió no regresar al hotel y optó por recibir la cantidad económica prevista por la legislación italiana.
Por este motivo, no puede afirmarse que la trabajadora cobrara 60.000 euros únicamente por los cinco días que permaneció formalmente contratada. El importe deriva de la transformación del contrato temporal en indefinido, de la invalidez del periodo de prueba y de las consecuencias económicas acumuladas durante el procedimiento judicial.
Tampoco significa que cualquier trabajador despedido durante la prueba tenga derecho automáticamente a una compensación semejante. Incluso con un contrato laboral indefinido, la empresa puede extinguir la relación cuando exista una causa legal y se cumplan los requisitos exigidos por la normativa aplicable.
La empresa todavía puede acudir al Tribunal de Casación
La empresa propietaria del hotel mantiene la posibilidad de recurrir ante el Tribunal de Casación italiano. En el momento de difundirse la resolución de apelación, no constaba que este órgano hubiera dictado una sentencia definitiva sobre el asunto.
Los testimonios de los trabajadores que confirmaron la presencia previa de la camarera fueron una de las principales pruebas del procedimiento. La empresa había negado inicialmente que la empleada hubiese comenzado a trabajar antes de la fecha formal del contrato, pero los jueces concluyeron que aprender el sistema informático y las tareas del puesto constituía una actividad laboral efectiva.
El fallo corresponde a un caso individual resuelto conforme a la legislación italiana y no modifica las normas laborales españolas. Su relevancia reside en que muestra las consecuencias que puede tener para una empresa permitir que una persona comience a realizar funciones antes de formalizar correctamente su contratación.
La información institucional sobre el órgano que resolvió el recurso puede consultarse en la página oficial de la Corte de Apelación de Venecia. La resolución completa de este procedimiento no se encuentra publicada en abierto en su sede electrónica.







