Una empresa ofrece a su empleado de 55 años 255.000 euros por la jubilación anticipada o jugarse el despido

Un caso real plantea si aceptar una indemnización elevada o continuar trabajando con recortes de plantilla. Aporta claves prácticas para decidir con cabeza, desde el asesoramiento profesional hasta el impacto fiscal, con una advertencia: esta situación se ha producido en Estados Unidos.

Un empleado con 55 años y más de 30 años de antigüedad ha contado en un consultorio laboral que su empresa, en pleno ajuste de personal, le ofrece la salida voluntaria: 300.000 dólares (unos 255.000 euros). ¿Compensa dar el paso o es mejor quedarse, aun con miedo al despido?

Quién puede acogerse a esta jubilación anticipada y por qué resulta clave

El protagonista se encuentra en una franja donde empieza a hablarse de “edadismo” en el mercado laboral, con más dificultades para recolocarse. De ahí que el paro suponga un riesgo serio. Los expertos consultados en el caso recomiendan no decidir en caliente y pedir ayuda profesional. Primero, entender si el paquete económico compensa; después, calcular qué indemnización correspondería en caso de despido por los años trabajados.

La propuesta empresarial se divide en dos partes: un pago inicial de 138.000 euros y el resto en mensualidades para completar la pensión que le quedaría. Así, se garantiza una prestación puente mientras llega la jubilación ordinaria. Importa recordar que el caso es en Estados Unidos, con su propia normativa.

Antes de decidir, conviene ordenar números. A modo orientativo:

ConceptoImporte aproximadoForma de pagoObservaciones
Indemnización total ofrecida255.000 € (300.000 $)Pago inicial + mensualidadesOferta de salida voluntaria
Pago inicial138.000 €ÚnicoSe abona al aceptar la propuesta
Resto de compensaciónDiferencia hasta 255.000 €MensualidadesPara completar la pensión que le quedase
Ahorros declarados220.000 $ (203.000 €)Inversiones personales del trabajador

Con esta foto, ¿qué pesa más: seguridad inmediata o mantener el empleo?

Cómo evaluar si aceptar la compensación o seguir en la empresa

Los especialistas señalan pasos concretos para no errar. Uno de ellos resume una idea clave: “que no intente venderte nada”. Es decir, asesoramiento independiente y centrado en el interés del trabajador.

  • Buscar un asesor financiero “que no intente venderte nada”.
  • Valorar si la oferta compensa el riesgo real de quedarse sin trabajo.
  • Calcular la indemnización por un eventual despido, dada la larga antigüedad.
  • Medir el impacto fiscal, crear un plan de ahorros y revisar inversiones.
  • Simular distintos escenarios de jubilación y de ingresos futuros.

Por tanto, la decisión no va solo de cifras, sino de estabilidad, horizonte laboral y tranquilidad familiar. El análisis previo incluye una proyección fiscal de la oferta, un plan para gestionar los ingresos presentes y futuros y estrategias de protección de la compensación. En palabras del responsable de Stewardship Advisor, Mark Brinser, un error “podría costar miles de euros y no hay marcha atrás cuando se firma la aceptación de una compensación”. Dicho de otro modo: mejor revisar todo dos veces que lamentarse después.

Cotizaciones para la pensión y cobertura sanitaria al continuar trabajando

Seguir en plantilla tiene ventajas claras: se mantiene la cotización para la pensión y el derecho a la cobertura médica. Además, si el plan de pensiones de la empresa no se toca, puede seguir creciendo durante los próximos 10 años.

No obstante, para acceder a esos fondos o a la pensión antes de los 59 años hay que tenerlo muy claro: podrían aplicarse penalizaciones fiscales importantes. ¿Merece la pena apurar un poco más? A veces, aguantar unos años suma mucho en la futura prestación. Y eso, en la práctica, no es poca cosa.

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