La Justicia obliga a Cáritas Diocesana de Santander a pagar 66.854 euros por la extinción del contrato y 10.000 euros por vulneración de derechos fundamentales, tras confirmar la existencia de acoso laboral.
El Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Cantabria ha condenado a Cáritas Diocesana de Santander a abonar una indemnización de más de 76.000 euros a un trabajador que pidió extinguir su relación laboral por incumplimiento empresarial grave y acoso, al amparo del artículo 50 del Estatuto de los Trabajadores.
El caso del educador de Cáritas en Santander tras cambios de puesto y jornada
El demandante trabajaba desde octubre de 2009 como educador en el taller ocupacional de la entidad social en La Albericia. La sentencia del TSJ confirma una anterior del Juzgado de lo Social. En junio de 2022, Cáritas dividió su jornada completa: media jornada en el taller y otra media en el departamento de Administración en la sede central de Santander. En septiembre de ese año, con el cierre y desmantelamiento del taller, el trabajador pasó a jornada completa en tareas subalternas en Administración y Gestión en la sede central.
Traslado a biblioteca, aislamiento y pérdida de funciones en Cáritas Diocesana de Santander
El fallo recoge que “No se le asignan tareas propias de educador ni se le incluyó en proyectos que desarrollaba la empresa en las que trabajaban otros educadores”, y que “además se le asigna a un puesto de trabajo en la biblioteca donde estaba solo, sin acceso a teléfono y con un ordenador muy antiguo; cuando, en cambio, las otras dos compañeras tenían medios adecuados y compartían despacho”. En su demanda, el educador afirmó que “se le había degradado en sus funciones, había sufrido de malos tratos de palabra y la empresa le había aislado, tanto desde el punto vista funcional como espacial”.
Bajas médicas, informe de Valdecilla y la modificación sustancial impugnada por el trabajador
La sentencia indica que el trabajador estuvo de baja del 14 de noviembre de 2022 al 24 de junio de 2024, y en un segundo periodo del 19 de agosto al 24 de septiembre de 2024. También señala incapacidad temporal por nerviosismo y cita un informe del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla con “síntomas agudos de ansiedad vegetativa, insomnios y labilidad afectiva” y “un cuadro de ansiedad que ha evolucionado de forma tórpida”.
En septiembre, Cáritas le comunicó una modificación sustancial de condiciones de trabajo para cambiar su puesto al de técnico auxiliar, medida que el educador impugnó judicialmente.
El TSJ de Cantabria confirma el acoso laboral y fija dos indemnizaciones a la entidad
La Sala de lo Social del TSJ de Cantabria mantiene la condena a Cáritas Diocesana de Santander al pago de 66.854 euros por extinción del contrato por incumplimiento grave de la empresa y 10.000 euros por vulneración de derechos fundamentales. Además, la resolución señala que la indemnización por despido improcedente debe calcularse con 45 días por año de servicio, con un máximo de 42 mensualidades, conforme al convenio colectivo.
El caso subraya que, cuando se acreditan hechos de acoso, los tribunales pueden reconocer una compensación por la extinción del contrato por incumplimiento grave y otra adicional por la lesión de derechos fundamentales.







