Quienes alcancen la edad ordinaria de jubilación en 2026 y decidan seguir trabajando pueden optar a un incentivo: una subida del 4% en la pensión, un pago único o una fórmula mixta. Estas son las cuantías orientativas, los requisitos y el trámite para solicitarlo.
En un año en el que la edad legal sigue subiendo, retrasar voluntariamente el retiro puede traducirse en más ingresos de por vida o en un “cheque” inmediato que, en los casos más altos, ronda los 12.400 euros por cada año completo de demora.
Jubilación demorada en 2026: cómo funciona el incentivo y qué opciones existen
La “jubilación demorada” permite prolongar la vida laboral una vez alcanzada la edad ordinaria, y la Seguridad Social ofrece tres formas de premio, a elegir.
- Subida vitalicia de la pensión: se suma un 4% por cada año completo trabajado después de la edad ordinaria. Desde el 1 de abril de 2025, a partir del segundo año de demora, los periodos de más de 6 meses y menos de un año también cuentan, con un 2% adicional.
- Pago único a tanto alzado: se cobra de golpe al jubilarse. La propia Seguridad Social sitúa la horquilla orientativa entre unos 4.800 y 13.500 euros por cada año, según los años cotizados cuando se cumplió la edad ordinaria y el cálculo del complemento. Por eso, muchos titulares hablan de importes en torno a 12.400 euros en supuestos altos.
- Fórmula mixta: para quienes retrasen entre 2 y 10 años, combina una parte de subida del 4% y otra de pago único (aproximadamente la mitad del cheque que correspondería si se eligiera solo el pago a tanto alzado). Si la demora llega a 11 años o más, el pago único se calcula con un máximo de cinco años y el resto se aplica como porcentaje.
La Seguridad Social también recuerda un matiz importante: el complemento por demora se calcula hasta que empieza a cobrarse la pensión. A partir de ahí, no se generan nuevos incrementos por seguir trabajando.
Requisitos para cobrar el cheque de hasta 12.400 euros y quién no puede
El primer punto es saber cuándo se alcanza la edad ordinaria en 2026. Será de 65 años si se acreditan 38 años y 3 meses cotizados. Si no se llega a ese periodo, la edad ordinaria sube a 66 años y 10 meses.
A partir de ahí, los requisitos generales que marca la Seguridad Social son claros:
- Tener derecho a una pensión contributiva, con un mínimo de 15 años cotizados.
- Haber cumplido la edad ordinaria del año en curso y retrasar de forma voluntaria el momento de jubilarse.
Sobre incompatibilidades, la norma general es que no se puede mezclar con modalidades como la jubilación anticipada o flexible. La novedad es que, desde el 1 de abril de 2025, los incentivos por demorar la jubilación sí son compatibles con la jubilación activa, aunque sin generar incrementos adicionales una vez iniciada.
Cómo pedir el complemento al INSS y elegir entre pago único o subida
Antes de decidir, lo más práctico es hacer números. La Seguridad Social dispone de un simulador en el portal Tu Seguridad Social que permite estimar la pensión y comparar las tres opciones (subida porcentual, pago único y modalidad mixta).
El trámite se realiza al solicitar la jubilación: en el formulario hay un apartado específico para indicar que se trata de jubilación demorada y seleccionar la modalidad elegida.
La solicitud puede presentarse:
- Online en Tu Seguridad Social (con Cl@ve o certificado digital).
- A través de la plataforma de trámites del INSS si no se dispone de esos métodos de identificación.
- Presencialmente, con cita previa.
Como contexto para 2026, el BOE fija el límite de la pensión pública inicial en 3.359,60 euros mensuales (47.034,40 euros anuales) y recoge una revalorización general del 2,7% para las pensiones contributivas. Son cifras que conviene tener en mente al comparar si interesa más el pago único o el incremento mensual.







