Trabajo prevé abrir la negociación en el último trimestre. El SMI sigue en 1.221 euros mensuales en 14 pagas y todavía no existe una cuantía oficial para 2027.
El Ministerio de Trabajo anticipó el 2 de septiembre que la inflación será uno de los elementos considerados al negociar el SMI de 2027. La declaración llegó antes de que el INE confirmara el dato definitivo de agosto. El organismo estadístico publicó el 15 de septiembre una tasa anual del 4,3%, siete décimas superior a julio. El salario mínimo vigente permanece mientras tanto en 1.221 euros brutos mensuales, abonados en 14 pagas.
El IPC influirá en el SMI de 2027, pero no determina por sí solo la subida
Tener en cuenta la inflación no significa que el salario mínimo deba aumentar automáticamente el mismo porcentaje. El artículo 27 del Estatuto de los Trabajadores establece cuatro referencias para fijarlo. El Gobierno debe considerar el IPC, la productividad media nacional, la participación del trabajo en la renta y la coyuntura económica general. La norma también exige una consulta previa con las organizaciones sindicales y empresariales más representativas.
Joaquín Pérez Rey, secretario de Estado de Trabajo, afirmó que consideran necesario continuar elevando el salario mínimo. También situó el inicio de la negociación durante el último trimestre de 2026. El planteamiento llega después de que el SMI subiera un 3,1% en 2026. Trabajo relacionó su posición con la evolución reciente de los precios y la pérdida de poder adquisitivo señalada por Pérez Rey.
Qué supondría un aumento igual al IPC del 4,3% como simple referencia matemática
El IPC anual de agosto alcanzó el 4,3%, mientras la subida aprobada para el SMI de 2026 fue del 3,1%. Son referencias correspondientes a periodos distintos. Por ello, esa diferencia no permite calcular por sí sola una pérdida anual de poder adquisitivo. Sí permite construir un escenario matemático que ayude a dimensionar qué representa un porcentaje del 4,3% sobre el salario mínimo vigente.
| Referencia | Importe mensual en 14 pagas | Importe anual |
|---|---|---|
| SMI 2025 | 1.184 € | 16.576 € |
| SMI 2026 | 1.221 € | 17.094 € |
| Escenario matemático con +4,3% | 1.273,50 € | 17.829,04 € |
Aplicar matemáticamente un 4,3% a los actuales 1.221 euros daría unos 1.273,50 euros mensuales. La diferencia sería de 52,50 euros por paga y 735,04 euros anuales. Esta cifra no constituye una propuesta, previsión o cuantía anunciada para 2027. El SMI de 2025 fue de 1.184 euros y el de 2026 aumentó hasta 1.221 euros.
El salario mínimo sigue en 1.221 euros hasta que se apruebe una nueva cuantía
El Real Decreto 126/2026 fija actualmente el SMI en 40,70 euros diarios o 1.221 euros mensuales para una jornada completa. Su cómputo anual no puede ser inferior a 17.094 euros. Si las pagas extraordinarias están prorrateadas, esa referencia anual equivale a 1.424,50 euros brutos durante doce meses. Quienes trabajen una jornada inferior reciben la cuantía proporcional correspondiente.
Por tanto, un trabajador no debe aplicar ahora ningún porcentaje hipotético de 2027 a su nómina. Puede comprobar que su retribución respeta el mínimo vigente y las reglas de su contrato o convenio. Talent24h explica cómo revisar el SMI en nómina. La cuantía bruta tampoco debe confundirse con su tratamiento fiscal, tratado en esta información sobre las retenciones del SMI en 2026.
La negociación comenzará en el último trimestre y todavía no existe una cifra para 2027
Pérez Rey señaló el 2 de septiembre que Trabajo pretende abordar la negociación del salario mínimo de 2027 durante el último trimestre. No anunció entonces un porcentaje concreto ni una nueva cantidad mensual. También explicó que el Ministerio sigue tramitando otra regulación relacionada con las reglas de absorción y compensación salarial. Esa tramitación es distinta de la futura fijación de la cuantía del SMI para 2027.
La cifra definitiva deberá pasar por el procedimiento correspondiente y quedar recogida en la normativa que establezca el SMI del próximo año. Hasta entonces, porcentajes basados en el IPC deben identificarse como escenarios y no como cantidades confirmadas. El Estatuto obliga a ponderar más factores además de los precios. Cualquier nueva subida también deberá analizarse con sus reglas de aplicación, incluida su incidencia sobre salarios superiores y referencias vinculadas al SMI.