España ha denunciado a la Comisión Europea por favorecer la selección de funcionarios y personal temporal de países con menor representación dentro de la UE. El recurso, presentado el 15 de enero, va contra la decisión aprobada por la Comisión el 6 de noviembre de 2025.
Qué cuestiona España sobre la contratación de funcionarios y personal temporal en la UE
El núcleo del recurso está claro. Según expone España, la Comisión instó a que, de cara a los procesos selectivos, se entreviste siempre a una persona de una nacionalidad con poca representación y que, si existe igualdad de méritos con otros aspirantes, se opte por ella.
¿Dónde pone el foco nuestro país? En que esa preferencia, aplicada en la fase de contratación, convierte la nacionalidad en un factor determinante. Y ahí está el choque, según el recurso, con el principio de igualdad y no discriminación en el acceso al empleo público.
Para dejarlo más claro, estos son los puntos centrales de la denuncia:
- España considera que dar preferencia a un candidato por su nacionalidad, aun en igualdad de méritos, vulnera los principios de igualdad y no discriminación.
- También sostiene que corregir un desequilibrio geográfico no permite erosionar el principio de mérito en la contratación.
- Por eso, reclama medidas adecuadas para paliar esa situación, pero sin primar la nacionalidad como criterio decisivo.
En consecuencia, el mensaje del recurso es directo: sí a buscar soluciones al desequilibrio geográfico, pero no a costa del mérito. Dicho de forma sencilla, ahí está el meollo del asunto.
Fechas clave de la decisión de la Comisión y del recurso de España
La secuencia de hechos ayuda a entender mejor el conflicto planteado por España ante las instituciones europeas. Por tanto, conviene ordenar los momentos más relevantes.
| Fecha | Hecho |
|---|---|
| 6 de noviembre de 2025 | La Comisión adopta la decisión sobre los procesos selectivos |
| 15 de enero | España interpone el recurso contra esa decisión |
Esta cronología resume el origen de la controversia. Primero se aprobó la instrucción cuestionada y, posteriormente, España decidió impugnarla por entender que afecta a principios básicos en el acceso al empleo público.
Por qué España rechaza que la nacionalidad pese más que el mérito
España deja una idea de fondo en su recurso: la necesidad de adoptar medidas efectivas para abordar un desequilibrio geográfico no habilita para derogar ni erosionar el principio de mérito como criterio de contratación.
¿Se pueden adoptar medidas para corregir esa falta de representación? España responde que sí, pero marca un límite. Esas actuaciones, según sostiene, no deben consistir en dar preferencia por nacionalidad frente a otros candidatos con los mismos méritos.
De ahí que el recurso no rechace actuar ante el desequilibrio geográfico, sino la fórmula elegida por la Comisión. Y ojo, porque la crítica se centra precisamente en eso: en convertir la nacionalidad en el elemento que decante la contratación.
El conflicto abre un nuevo frente sobre cómo equilibrar representatividad y mérito en el acceso a la función pública dentro de las instituciones europeas. Otros procesos y situaciones parecidas se analizan en nuestra sección de sector público, donde repasamos convocatorias, criterios de selección y dinámicas de acceso al empleo público en distintas administraciones.







