La Agencia Tributaria aplicará una nueva deducción en la declaración de la Renta para trabajadores con ingresos cercanos al Salario Mínimo Interprofesional, con un máximo de 340 euros y aplicación automática en el borrador.
Con el inicio de 2026 llegan cambios importantes en materia fiscal y, entre ellos, una novedad pensada para quienes tienen sueldos más ajustados: una nueva deducción en el IRPF de hasta 340 euros para trabajadores con rentas bajas, que busca compensar el efecto de las retenciones sobre los salarios más modestos.
Quién puede beneficiarse de la nueva deducción del IRPF para salarios bajos
¿A quién va dirigida exactamente esta ventaja fiscal? Se centra en los trabajadores por cuenta ajena cuyos rendimientos del trabajo se sitúan en torno al Salario Mínimo Interprofesional o ligeramente por encima. El objetivo es que quienes cobran poco paguen menos Renta o incluso no tengan que pagar nada.
Para poder aplicarla, la mayor parte de los ingresos del contribuyente debe proceder del trabajo. Además, se exige que no existan demasiadas rentas adicionales: si otros ingresos superan ciertos límites, se pierde el derecho a disfrutar de la deducción.
En resumen, hablamos de una ayuda especialmente pensada para asalariados con sueldos ajustados, que suelen soportar retenciones relevantes a pesar de tener ingresos modestos. Al final, se trata de que el bolsillo lo note, aunque sea un poco. Principales condiciones de acceso a la deducción:
- Trabajadores por cuenta ajena con rendimientos del trabajo en torno al SMI o algo superiores, cuya principal fuente de ingresos sea el salario y que no tengan otras rentas que superen los límites previstos.
Cómo funciona la deducción de hasta 340 euros y en qué casos se aplica
Una deducción es una cantidad que se resta directamente de la cuota del impuesto, es decir, del resultado final de la declaración, sin modificar la base imponible. Por eso su efecto se nota de forma muy clara en lo que se paga o se devuelve.
Por ejemplo, si tras aplicar retenciones, mínimos y reducciones la cuota resultante fuera de 400 euros, una deducción de 200 euros la reduciría a 200. Eso es precisamente lo que persigue esta nueva medida: actuar como un “descuento extra” en la declaración para los salarios más bajos.
El importe máximo será de 340 euros y se aplicará en su totalidad para salarios brutos anuales en el entorno de 16.576 euros, referencia alineada con el SMI de 2025. A partir de esa cifra empieza a reducirse de forma progresiva hasta desaparecer cuando los ingresos alcanzan aproximadamente 18.276 euros. El mecanismo es sencillo: por cada euro que el salario bruto supere los 16.576 euros, la deducción disminuye 0,20 euros.
Así, si un trabajador gana 17.000 euros brutos, supera el umbral en 424 euros; al multiplicar por 0,20, la deducción se reduce en 84,8 euros, quedando un importe final aproximado de 255 euros. No está nada mal para aliviar un poco la Renta, ¿verdad? Para visualizar mejor cómo opera, puede ayudar este resumen orientativo:
| Salario bruto anual aproximado | Deducción IRPF aproximada |
| 16.576 euros | 340 euros (máximo previsto) |
| 17.000 euros | 255 euros aproximadamente |
| 18.276 euros | Sin derecho a deducción |
Eso sí, el importe nunca podrá superar el IRPF realmente devengado. Por tanto, quienes ya tengan una cuota muy baja no recibirán los 340 euros íntegros como pago separado.
Cuándo se aplicará la deducción en la declaración de la Renta de 2026
Otra cuestión clave es el calendario. La deducción se aplicará sobre las rentas obtenidas en 2025, de modo que aparecerá en la declaración de la Renta que se presentará en la primavera de 2026.
¿Habrá que solicitarla expresamente? Hacienda la incorporará de forma automática en el borrador siempre que el contribuyente cumpla los requisitos, sin necesidad de ningún trámite adicional. De este modo, la deducción reducirá directamente la cuota a pagar o incrementará la devolución si las retenciones practicadas durante el año han sido elevadas.
Con esta medida, el sistema fiscal pretende suavizar la presión tributaria sobre los salarios bajos y mejorar la progresividad efectiva del IRPF en la franja que rodea el SMI, donde cada euro cuenta especialmente al cerrar la declaración.







