Si eres de los que siguen pagando en efectivo, toma nota porque esta noticia te puede interesar. Es un hecho, que cada vez es más habitual utilizar tarjeta, móvil o reloj para pagar en cualquier restablecimiento, declinando, así, la costumbre de llevar dinero en efectivo encima. No obstante, la Agencia Tributaria sigue con la lucha contra el fraude fiscal y el blanqueo de capitales, vigilando los movimientos y transferencias que mueven grandes cantidades de dinero. De esta forma, determinadas gestiones sospechosas por el fisco, pueden acabar en multas de 150.000 euros si no se justifica su origen. En este contexto, la Ley 7/2012, dedicada a la regulación de las limitaciones a los pagos en efectivo, indica que no se pueden realizar pagos en efectivo que sean igual o superiores a los 1.000 euros.
La importancia de demostrar la procedencia del dinero para evitar fraudes fiscales
No es nada nuevo que Hacienda lleva unos años realizando un control exhaustivo sobre cuentas bancarias, sobre todo las que mueven grandes cantidades de dinero. Por otro lado, recordamos que los establecimientos están obligados a apacentar pagos en efectivo, siempre cuando respetado unos límites. En este caso, debemos de consultar la normativa legar, para ser más exactos, a la Ley de Medidas de Prevención y Lucha contra el Fraude Fiscal, donde es su artículo 18 señala que los pagos en efectivo superiores a 1.000 euros están prohibidos.
En estos escenarios, entran en juego los bancos, que son los principales intermediarios, los cuales están obligados a informar a la Agencia Tributaria las operaciones que superen los topes establecidos por el fisco. Transferencias tradicionales, movimientos o incluso Bizum son controladas de cerca. Para evitar sanciones, como multas de Hacienda de hasta 150.000 euros, hay que cumplir al “dedillo” la norma, por lo que es importante guardar los recibos y justificantes para acreditar los pagos.
Multas de Hacienda que llegan a los 150.000 euros: el primero que denuncie queda exento de responsabilidad
Cualquier persona que detecte el incumplimiento de la normativa puede comunicarlo a la Agencia Tributaria, en el plazo de 3 meses desde la fecha de la operación, indicando en la denuncia los detalles de la operación, importe pagado e identidad de la persona implicada. De esta forma, existen una serie de reglas dentro del marco legal:
- Retirada de billetes de 500 euros: el uso de billetes grandes, está en el punto de mira de la Agencia Tributaria.
- Pago en efectivo de 1.000 euros o más: como ya hemos comentado, los pagos en efectivo de 1.000 euros o más está prohibido, y su incumpliendo puede llevar a cabo sanciones del 25% del pago realizado.
- Movimientos superiores a los 10.000 euros sin justificar: es muy importante que cualquier transferencia que supere este límite estar justificada, que acredite el origen legal del dinero. En el caso de no presentar los justificantes adecuados, Hacienda puede sancionarlo como una infracción grave o muy grave, con multas que oscilan entre los 60.000 y 150.000 euros.
- Bizum sin justificar.
De esta forma, las infracciones leves, la multa es de hasta el 50% de la cantidad no declarada, infracciones graves sanciones del 50% al 100% e infracciones muy graves con multa de hasta el 150%.