El Gobierno mantiene por tercer año consecutivo sin cambios el IPREM, lo que deja congeladas las prestaciones de cese de actividad y buena parte de las ayudas que cobran los autónomos.
El Indicador Público de Rentas Múltiples (IPREM) vuelve a quedarse sin actualizar, por tercer año consecutivo, y arrastra con él a muchas ayudas y prestaciones que dependen de este índice. Mientras el coste de la vida y los costes laborales suben, los límites que marcan lo que pueden cobrar los autónomos siguen exactamente en el mismo punto.
El IPREM congelado limita las ayudas y prestaciones de autónomos
Aunque la mayoría de los autónomos apenas lo conoce, el IPREM es la referencia para calcular el máximo y el mínimo de muchas prestaciones. Entre ellas, el cese de actividad que pueden cobrar si se ven obligados a cerrar su negocio. También se usa como base para la mayoría de ayudas autonómicas, así como para subsidios e indemnizaciones tras catástrofes como el volcán de La Palma o las riadas de la Dana de 2024.
El índice se publica habitualmente cada año a través de la Ley de Presupuestos Generales del Estado. Sin embargo, el Gobierno lleva cuatro años prorrogando las cuentas y el valor del IPREM sigue siendo el mismo que en 2023. Desde 2022, último ejercicio en el que se actualizó, la inflación acumulada ronda el 16%, mientras que los costes laborales se han incrementado más de un 30%, según CEPYME. En resumen: las ayudas están iguales, pero la vida es bastante más cara.
Además, el IPREM se utiliza como filtro de acceso a muchas ayudas. Algunas se restringen, por ejemplo, a 5,5 veces su valor. En esos casos, se multiplica el indicador por 5,5 y se comprueba si los ingresos anuales, según la declaración de la renta, superan o no esa cifra. ¿El resultado práctico? Más autónomos ven cómo su poder adquisitivo real se reduce año tras año.
Entre las ayudas y prestaciones afectadas por la congelación del IPREM se encuentran:
- La prestación por cese de actividad, buena parte de las ayudas autonómicas, y los subsidios e indemnizaciones por daños en viviendas, vehículos o locales tras catástrofes naturales
Mientras tanto, el Índice de Precios al Consumo subió un 2,8% en 2023, un 3,5% en 2024 y un 2,7% en 2025. Todo ello con las mismas cuantías máximas y mínimas que hace tres años.
Cómo afecta el IPREM congelado al cese de actividad autónomo
La Seguridad Social establece que la prestación por cese de actividad equivale al 70% de la base reguladora, calculada según el promedio de las bases de cotización de los 12 meses anteriores al cese. Sin embargo, esa cantidad no puede superar ni bajar de unos topes marcados precisamente por el IPREM, incrementado en una sexta parte.
La cuantía máxima general es del 175% del IPREM. Si el autónomo tiene hijos a cargo, el máximo sube al 200% con un hijo y al 225% con dos o más. La cuantía mínima, por su parte, se fija en el 107% o en el 80% del IPREM, en función de si existen o no cargas familiares. Para entenderlo mejor, se puede resumir así:
| Situación familiar del autónomo | Cuantía máxima sobre IPREM | Cuantía mínima sobre IPREM |
| Sin hijos a cargo | 175% | 80% |
| Con un hijo a cargo | 200% | 107% |
| Con dos o más hijos a cargo | 225% | 107% |
Si el IPREM subiera en 2026 un 3%, la cuantía máxima general del cese pasaría de 1.050 euros mensuales (175% de 600 euros) a 1.083 euros al mes (175% de 618 euros). El ejemplo muestra que incluso una subida moderada del indicador se traduciría en un pequeño alivio mensual para los beneficiarios.
Sin embargo, desde hace años la realidad va por otro lado. Mientras el salario mínimo interprofesional ha subido más de un 54% en los últimos siete años, el IPREM apenas ha aumentado un 15% en los últimos quince. De ahí que los límites del cese de actividad solo hayan subido ese 15% en todo ese periodo.
Posible actualización del IPREM en 2026 y consecuencias para autónomos
¿Podría cambiar algo en 2026? Jurídicamente es posible, pero políticamente se antoja complicado. A estas alturas de enero, el Gobierno aún no ha aprobado los Presupuestos Generales del Estado para este año, pese a haberlos prometido para final del ejercicio anterior.
Los expertos recuerdan que los presupuestos pueden aprobarse en cualquier momento del año, pero para llegar con unas nuevas cuentas es necesario cerrar antes los apoyos parlamentarios, algo que suele pactarse con meses de antelación. Cuando ese acuerdo no existe al comienzo del año, lo habitual es que se prorrogue el presupuesto anterior y que las principales medidas económicas se articulen mediante reales decretos o leyes específicas.
El propio Ministerio de Trabajo ya advirtió en su momento que el IPREM podría actualizarse de forma independiente, a través de una orden, sin necesidad de esperar a los Presupuestos. Pero, por ahora, esa opción no se ha utilizado. Así que los autónomos siguen mirando el calendario y preguntándose, con toda la razón: ¿hasta cuándo seguirán congeladas sus ayudas mientras todo lo demás sube?







