Con una pensión de 850 euros y un gasto de vivienda que se llevaba prácticamente todo el mes, Ángel tuvo que buscar una salida para poder asumir el alquiler, la luz y el agua. Su solución fue reinventarse con una retroexcavadora, un oficio que aprendió “sobre la marcha” y que ahora le permite facturar entre 3.000 y 3.500 euros cada mes.
De una pensión mínima de 850 euros a facturar 3.500: la historia de Ángel
Su situación cambió tras ser despedido en 2008, lo que le llevó a prejubilarse y quedarse con una prestación mensual de 850 euros. El problema era que, de esa cantidad, 840 euros iban destinados a la vivienda, dejando un margen mínimo para el resto de gastos básicos.
Con pocas opciones laborales por la edad, tomó una decisión arriesgada: solicitó financiación e invirtió cerca de 60.000 euros para comprar una excavadora. Pese a no tener formación previa en maquinaria pesada, aseguró que nadie le enseñó y que aprendió utilizándola desde el primer día.
A su favor jugaba su vínculo con el campo desde niño, ya que su padre era ganadero. Esa familiaridad con trabajos rurales le ayudó a adaptarse y, con el tiempo, conseguir encargos con los que hoy factura entre 3.000 y 3.500 euros al mes.
Jubilación activa y compatibilizar pensión y trabajo: requisitos y cuánto se cobra
Casos como este ponen el foco en una realidad cada vez más visible: pensionistas que buscan ingresos extra para llegar a fin de mes. En España, una de las vías reguladas para compatibilizar pensión de jubilación y trabajo es la jubilación activa, cuya normativa se reformó con cambios aplicables desde abril de 2025.
A grandes rasgos, la jubilación activa permite mantener una parte de la pensión mientras se trabaja por cuenta ajena o por cuenta propia, cumpliendo condiciones concretas. Entre las claves más importantes:
- Es necesario haber alcanzado la edad ordinaria de jubilación y, con carácter general, haber demorado al menos un año el acceso a la pensión.
- Desde abril de 2025, el porcentaje de pensión compatible depende de los años de demora: 45% con un año, 55% con dos, 65% con tres, 80% con cuatro y 100% con cinco o más.
- En jubilación activa, ese porcentaje puede incrementarse 5 puntos por cada 12 meses ininterrumpidos en esta situación, hasta llegar al 100%.
Además, conviene recordar que la edad ordinaria va subiendo progresivamente: en 2026 es de 65 años si se acreditan 38 años y 3 meses o más cotizados, o de 66 años y 10 meses si no se alcanza ese periodo.
Qué riesgos conviene valorar antes de pedir un préstamo o emprender jubilado
La historia de Ángel también deja una advertencia clara: invertir para generar ingresos puede funcionar, pero no es una decisión neutra. Pedir un préstamo, comprar maquinaria y ponerse a trabajar implica asumir deuda, gastos fijos y costes de actividad (mantenimiento, combustible, seguros e impuestos, entre otros).
Otro punto relevante es la parte administrativa. No todas las formas de trabajar son compatibles con cobrar una pensión, y cada modalidad tiene requisitos específicos. Antes de dar el paso, lo prudente es revisar la situación personal (tipo de pensión, edad, años cotizados y forma de trabajo) y confirmar el encaje con la Seguridad Social para evitar suspensiones o reintegros.
Historias como esta reflejan cómo la necesidad y la iniciativa están redefiniendo los límites tradicionales de la jubilación y el trabajo en España. La actualidad sobre este tipo de cambios se recoge también en nuestra sección de actualidad, donde te informamos sobre medidas económicas, decisiones administrativas y debates sociales que afectan a ciudadanos y trabajadores.







