El coordinador nacional de Tráfico de AUGC cuestiona la instrucción que prepara la DGT ante el elevado número de activaciones. Tráfico confirma que las incidencias comunicadas han aumentado con fuerza desde enero.
Carlos Cantero, coordinador nacional de Tráfico de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), considera inviable que una patrulla atienda automáticamente cada baliza V16 activada. Sus declaraciones fueron publicadas originalmente el 14 de julio de 2026 y han vuelto a circular en agosto. «No podemos acudir cada vez que alguien enciende una baliza V16», sostiene el agente. La polémica llega durante el primer verano en el que este dispositivo es obligatorio en España. La información facilitada como base para esta noticia recoge también las críticas de AUGC a la propuesta de Tráfico.
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Cantero sitúa el problema en los miles de avisos que reciben las patrullas
Cantero explicó en julio que se producen alrededor de 2.700 avisos diarios procedentes de balizas V16, una cifra que atribuye a datos facilitados por la DGT. El representante de AUGC recuerda que la Agrupación de Tráfico dispone de unos 9.000 agentes y considera «materialmente imposible» trasladar una patrulla a todas las activaciones. La advertencia coincide con el crecimiento registrado desde que la baliza V16 es obligatoria.
Los datos publicados directamente por la DGT permiten dimensionar ese aumento, aunque no confirman en su web la cifra diaria citada por Cantero. Tráfico señalaba el 30 de junio que había pasado de una media de 8.600 incidencias mensuales en vías interurbanas durante 2025 a más de 69.000 al mes en 2026. La Administración relaciona este incremento con la transmisión automática de información a DGT 3.0.
La propuesta de la DGT choca con la disponibilidad de agentes en carretera
La controversia parte del anuncio realizado por el director general de Tráfico, Pere Navarro, sobre una instrucción destinada a formalizar la asistencia policial tras una activación. El planteamiento explicado públicamente contempla que una patrulla próxima pueda acudir para auxiliar al conductor. Por tanto, no significa necesariamente que cualquier activación vaya a provocar el desplazamiento incondicional de agentes desde otro servicio.
Cantero sostiene que incluso ese sistema exige establecer prioridades. Como ejemplo, señaló que en determinados turnos de la A-4 en Madrid pueden coincidir tres o cuatro incidencias con apenas dos o tres patrullas disponibles. Los agentes también atienden accidentes, atropellos, vehículos averiados, obstáculos y controles específicos. «No podemos acudir cada vez que alguien enciende una baliza V16», reiteró.
La baliza V16 comunica la posición pero no alerta directamente al 112
Existe además una limitación técnica relevante para entender el debate. La V16 no permite saber por sí misma qué ha ocurrido. Según explica la DGT, el dispositivo señala que existe un vehículo inmovilizado, pero no distingue entre una avería, un pinchazo y un accidente. Tampoco activa automáticamente los servicios de emergencia.
Cuando el conductor enciende una V16 conectada, esta transmite la posición del vehículo a la plataforma DGT 3.0. La información puede llegar posteriormente a paneles de mensaje variable, navegadores y otros sistemas para advertir a quienes se aproximan. Si existen heridos o una emergencia, los ocupantes deben contactar con el 112. En caso de avería, deberán solicitar también la asistencia correspondiente o una grúa.
La V16 conectada es obligatoria desde el 1 de enero de 2026
La DGT establece que desde el 1 de enero de 2026 la baliza V16 conectada es el único dispositivo reconocido en España para preseñalizar un vehículo inmovilizado. Sustituyó a los triángulos para los vehículos afectados por la normativa española y debe guardarse en un lugar accesible, preferentemente en la guantera. Antes de comprar una, también es necesario comprobar que figure entre los modelos certificados, ya que la DGT ha llegado a retirar la certificación de algunas V16.
El organismo defiende que la V16 aporta una segunda capa de protección mediante la denominada visibilidad virtual. La ubicación se comparte cuando el dispositivo está activado y permite advertir de una incidencia antes de que otros vehículos lleguen al punto donde se encuentra el automóvil detenido. El conflicto planteado por AUGC no se centra, por tanto, en esa transmisión, sino en si los recursos actuales permiten convertir miles de señales en posibles actuaciones presenciales de la Guardia Civil.







