El empleo expuesto a la IA se clasifica por tareas, sin predecir despidos. La comparación territorial abarca de julio de 2025 a junio de 2026.
Madrid encabeza el empleo expuesto a la IA, con más del 40% de sus ocupados en profesiones de alta exposición. Cataluña figura a continuación. El análisis de BBVA Research, publicado el 21 de septiembre de 2026, recoge resultados del Observatorio Trimestral del Mercado de Trabajo del día 17. La comparación territorial promedia del tercer trimestre de 2025 al segundo de 2026. Ese porcentaje identifica tareas que la tecnología puede realizar o asistir, sin calcular cuántos trabajadores perderán su puesto.
Cómo se calcula el empleo expuesto a la IA
El estudio cruza los microdatos de la Encuesta de Población Activa con el índice de exposición elaborado por la OIT y NASK en 2025. Para hacerlo, adapta ese indicador a la clasificación española de ocupaciones. La alta exposición corresponde al último cuartil de los valores del índice, Q4. Eso no significa que estas ocupaciones concentren el 25% de los trabajadores. Esto permite ordenar profesiones por su exposición potencial, aunque no demuestra que las empresas estén utilizando esas herramientas ni anticipa decisiones concretas de contratación.
La OIT advierte que numerosos puestos combinan tareas susceptibles de cambiar con otras que todavía requieren intervención humana. Su investigación considera más probable la transformación del trabajo que su sustitución completa. Para un trabajador, esta distinción orienta la preparación profesional hacia las tareas que pueden cambiar. La formación en inteligencia artificial puede ayudar a conocer esas herramientas. Su utilidad dependerá también de aprender a comprobar los resultados y aplicarlos a problemas propios de cada actividad.
Las diferencias por sector superan a las territoriales
Las diferencias entre comunidades son menores que las observadas por nivel educativo o actividad económica, según la presentación original del Observatorio. Madrid encabeza la clasificación y Cataluña ocupa la siguiente posición. Extremadura y Murcia presentan los niveles más bajos. Los autores relacionan esas distancias principalmente con la composición ocupacional de cada territorio. Por tanto, vivir en una comunidad determinada no permite asignar automáticamente el mismo grado de exposición a todas las personas que trabajan allí.
El contraste sectorial resulta más acusado. En tecnologías de la información, finanzas, seguros y actividades inmobiliarias, más del 80% del empleo corresponde a ocupaciones de alta exposición. La agricultura, la hostelería y las actividades de los hogares aparecen en el extremo contrario. Como ejemplo orientativo, analizar documentación financiera plantea tareas distintas de las propias de un trabajo manual en una obra. El indicador permite comparar esa composición, pero no establecer qué empresa incorporará antes la tecnología.
Los estudios superiores y la edad marcan diferencias
Más del 40% de los ocupados con estudios superiores trabaja en profesiones de alta exposición, frente a alrededor del 15% con ESO o menos. Con esas referencias, la distancia es de aproximadamente 25 puntos porcentuales, un cálculo orientativo porque los porcentajes publicados no son exactos. Esta comparación se refiere al peso de esas ocupaciones dentro de cada grupo educativo. No mide la proporción de titulados que serán sustituidos. Tampoco determina que una carrera concreta haya perdido valor o deje de ofrecer oportunidades laborales.
La mayor exposición media corresponde a trabajadores de 25 a 34 años, mientras que los de 16 a 24 registran la menor. Desde los 35 años, el indicador desciende moderadamente con la edad. También cambia según la nacionalidad: más del 40% de los ocupados extranjeros está en profesiones de baja exposición. El informe atribuye estas diferencias al reparto de ocupaciones entre colectivos. Para valorar una situación individual, importa conocer las funciones del puesto, además de la edad o los estudios.
El empleo crece desde 2022 y BBVA pide formación para adaptarse
Desde 2022, el empleo ha aumentado en los cuatro grupos analizados y las ocupaciones de alta exposición han crecido por encima del conjunto. Este último grupo representa algo más del 30% de la ocupación total. Entre las nuevas incorporaciones, las profesiones más expuestas también presentan menores tasas de temporalidad y subempleo por insuficiencia de horas. Son asociaciones descriptivas: no prueban que la IA haya creado esos empleos ni permiten descartar cambios posteriores en sectores o perfiles concretos.
Los economistas de BBVA Research recomiendan acompañar la inversión tecnológica con formación y cambios organizativos, especialmente en pequeñas y medianas empresas. Para quien busca trabajo, una aplicación de esa recomendación es identificar qué tareas digitales exige cada oferta y qué competencias necesita reforzar. Para quienes ya trabajan, resulta útil conocer cómo se incorporarán las herramientas a sus funciones y cómo se revisarán sus resultados.
El informe original detalla la metodología.