Esta ayuda asegura en 2026 unos ingresos mínimos de 8.803,20 euros y la asistencia sanitaria a mujeres sin pensión contributiva.
Durante décadas, muchas mujeres se dedicaron al hogar, a los hijos y al cuidado de familiares sin cotizar a la Seguridad Social. Ahora han llegado a la edad de jubilación sin derecho a una pensión contributiva y la pensión no contributiva de jubilación se ha convertido en su principal red de protección.
Requisitos de edad, residencia e ingresos para la pensión no contributiva de amas de casa en 2026
La pensión no contributiva garantiza unos ingresos mínimos y la asistencia sanitaria. En 2026, la cuantía anual para las amas de casa es de 8.803,20 euros, es decir, 628,80 euros al mes en 14 pagas, pensados para evitar que las personas mayores sin recursos queden completamente desamparadas.
¿Quién puede solicitar esta prestación si no ha cotizado lo suficiente? El requisito básico es tener 65 años o más y haber residido legalmente en España al menos diez años desde los 16, de los que dos deben ser consecutivos e inmediatamente anteriores a la solicitud. Además, los ingresos no pueden superar el límite que marca la Seguridad Social. De forma resumida, en 2026 se exige cumplir estos puntos clave:
- Tener 65 años o más y cumplir el requisito de residencia en España.
- Contar con ingresos anuales por debajo del límite fijado para la unidad de convivencia.
- No alcanzar los 15 años mínimos de cotización y no cobrar otra prestación no contributiva incompatible.
Quién puede pedir la pensión no contributiva si ha trabajado solo en casa
El reparto tradicional de roles hizo que mientras muchos hombres cotizaban, una gran parte de las mujeres trabajara en casa sin salario ni derechos sociales. Por eso, esta pensión se asocia a las amas de casa que dedicaron su vida al hogar, aunque también puede solicitarla cualquier persona que no haya alcanzado los 15 años de cotización exigidos.
¿Y qué pasa con quienes aún no tienen 65 años? Existe además una modalidad no contributiva para personas con discapacidad de entre 18 y 65 años que acrediten un grado igual o superior al 65 por ciento, de manera que cuenten también con una protección económica y sanitaria básica. Las dos modalidades principales de pensión no contributiva pueden verse en este cuadro:
| Tipo de pensión no contributiva | Edad | Condiciones básicas |
| Jubilación | 65 años o más | No alcanzar 15 años mínimos de cotización, residencia legal de al menos diez años e ingresos por debajo del límite, sin otras prestaciones no contributivas |
| Discapacidad | Entre 18 y 65 años | Grado de discapacidad igual o superior al 65 por ciento |
Cómo solicitar la pensión no contributiva de jubilación según la comunidad autónoma
¿Cómo se pide esta pensión en la práctica? El trámite depende de cada comunidad autónoma, porque la gestión está transferida. En Ceuta y Melilla se realiza directamente a través del Instituto de Mayores y Servicios Sociales. Existe documentación común, como el Certificado Anual de Rentas de Pensión No Contributiva, que puede descargarse por internet.
La solicitud puede presentarse de forma presencial, de manera telemática o con ambas vías, según el territorio. Por eso, antes de empezar conviene consultar la información del organismo autonómico correspondiente. La página web del Imserso reúne enlaces, direcciones y datos de contacto para saber dónde y cómo presentar la solicitud, de modo que nadie se quede sin esta ayuda, que no está nada mal.







