El piloto fue informado de su cese instantes antes de un vuelo a Cancún, lo que derivó en la evacuación completa de la aeronave y la intervención de las fuerzas de seguridad mexicanas.
Un grave incidente se registró el 19 de diciembre de 2025 en el Aeropuerto Internacional de Ciudad de México, cuando un piloto de la aerolínea Magnicharters fue notificado de su despido pocos momentos antes del despegue de un vuelo con destino a Cancún. La aeronave ya estaba preparada para iniciar la operación, con los pasajeros a bordo, y la situación acabó con la suspensión del vuelo, la evacuación del avión y la posterior detención del piloto, mientras la Agencia Federal de Aviación Civil de México asumía el caso y se abría una investigación por posibles responsabilidades penales.
El despido del piloto de Magnicharters en el Aeropuerto Internacional de Ciudad de México antes de despegar a Cancún
Según la información del caso, la compañía comunicó al piloto que dejaba de formar parte de la tripulación cuando el vuelo estaba listo para iniciar la maniobra de salida hacia Cancún. Los pasajeros se encontraban ya en sus asientos, a la espera del despegue, cuando se produjo esa notificación interna.
Lejos de abandonar el aparato tras conocer su despido, el piloto decidió acceder a la cabina de mando y encerrarse en su interior. Con este gesto, impidió el acceso del resto del personal, bloqueando la operación normal del vuelo y dejando a la tripulación sin posibilidad de retomar el procedimiento previsto.
Evacuación del avión, tensión entre los pasajeros y suspensión del vuelo con destino Cancún por el encierro del piloto en cabina
Ante esta situación, el vuelo fue suspendido de inmediato y se dio aviso a las autoridades aeroportuarias. Durante los primeros momentos, los pasajeros no recibieron explicaciones claras sobre lo que estaba ocurriendo, lo que provocó un aumento de la tensión a bordo, en un contexto en el que la aeronave permanecía en tierra pero lista para despegar.
Finalmente, y como medida preventiva para garantizar la seguridad de todos los ocupantes, se adoptó la decisión de evacuar el avión. De este modo, los pasajeros abandonaron la aeronave mientras continuaban las gestiones para resolver el bloqueo de la cabina y definir los siguientes pasos respecto a la operación programada.
En paralelo, el piloto utilizó el sistema de comunicación del propio avión para emitir mensajes en los que expresaba su desacuerdo con la decisión empresarial y pedía entablar diálogo con representantes del aeropuerto y de protección civil, lo que alargó todavía más la intervención.
Intervención de fuerzas de seguridad e investigación de la Agencia Federal de Aviación Civil de México por posible delito grave
Tras varios minutos de negociación, las fuerzas de seguridad lograron acceder a la cabina, sacar al piloto de su interior y proceder a su detención. A partir de ese momento, el caso pasó a manos de la Agencia Federal de Aviación Civil de México, que calificó lo sucedido como un incidente de carácter extremadamente grave, especialmente por haberse producido con pasajeros a bordo y con la aeronave lista para iniciar el despegue.
Las autoridades han abierto una investigación para determinar si existen responsabilidades penales derivadas de estos hechos. En la documentación del caso se advierte de que el bloqueo de una aeronave en las circunstancias descritas puede ser considerado un delito grave, por lo que la actuación del piloto queda bajo análisis para esclarecer el alcance jurídico de lo ocurrido y sus posibles consecuencias.







