La empleada abandona su puesto en mitad de la jornada al alcanzar las 40 horas semanales y acudir al estreno de ‘Star Wars’, apoyándose en la norma interna que prohíbe hacer horas extra.
La protagonista de este caso decidió abandonar su turno para ir al cine justo cuando completó las 40 horas trabajadas en la semana. La empresa había implantado una política que impedía a la plantilla realizar horas extra, y la trabajadora optó por cumplirla de forma literal.
La trabajadora se apoya en la política de horas extra de la empresa
Gran seguidora de ‘Star Wars’, la trabajadora tenía marcado el estreno de la última entrega de la saga como un día clave. Aun cuando su entorno era consciente de ello, la dirección terminó asignándole un turno que coincidía con la noche del viernes del fin de semana del estreno.
Durante esa semana ya había acumulado 36 horas de trabajo. Pese a ello, la empresa le programó un turno de ocho horas que, de haberse completado, habría superado el tope de 40 horas fijado por la propia compañía al prohibir expresamente las horas extra. Consciente de esa limitación, la empleada optó por marcharse en cuanto alcanzó las 40 horas trabajadas. Lo hizo sin decir nada, acogiéndose a la norma que impedía prolongar la jornada más allá de ese límite semanal.
Error de planificación de la empresa y reacción de la trabajadora
La situación se originó por un fallo de planificación al cuadrar los turnos “en base a las que ya había trabajado esa semana”. De este modo, se programó un servicio de ocho horas que chocaba con la política interna contra las horas extra.
Aunque podía haber hablado con su supervisor antes de tomar una decisión, la trabajadora consideró que el turno asignado suponía una falta de respeto hacia su tiempo. Por este motivo, decidió abandonar el puesto sin previo aviso en el momento en que cumplió el máximo de horas establecido.
La motivación por asistir al estreno de la nueva película de su saga favorita terminó inclinando la balanza. No todo el mundo estaría dispuesto a hacer algo así, pero en su caso cumplió con el número de horas que debía alcanzar en la semana y se aprovechó de la nueva política de la compañía que prohibía a los trabajadores realizar horas extras.
Impacto laboral de las estrictas políticas de horas extra en la organización
En este sentido, este episodio refleja cómo una política empresarial muy rígida sobre las horas extra puede generar situaciones difíciles de gestionar en el día a día. Cuando las normas internas no se acompañan de una correcta organización de turnos, pueden dar lugar a decisiones tan contundentes como la de esta trabajadora, que llevó hasta el final la aplicación de la norma para poder decir: “Tenía que irme”.







