La histórica cadena barcelonesa baja la persiana en todos sus establecimientos en Cataluña, afectando a 115 empleados en tiendas de Barcelona, Badalona, l’Hospitalet de Llobregat, Sabadell y Girona. La compañía vincula la decisión a años de dificultades y a la presión del comercio electrónico.
La cadena de perfumerías San Remo ha cerrado definitivamente los 25 establecimientos que mantenía en Cataluña. Según han denunciado los representantes de la plantilla, el miércoles día 4 la empresa clausuró los centros de trabajo “sin informar a ninguna de las trabajadoras” y aseguran que, actualmente, se está retirando el género de las tiendas.
El cierre total de Perfumerías San Remo en Cataluña y sus efectos laborales
¿Ha sido un cierre parcial? La respuesta es NO: la decisión afecta a toda su red comercial en Cataluña, con 25 locales cerrados y 115 trabajadores implicados. En este sentido, la empresa atribuye el desenlace a las dificultades acumuladas en los últimos años. Entre ellas, la caída de ventas en tiendas físicas ante el auge del comercio electrónico y la elevada competencia en el sector de la perfumería y la cosmética. Vamos, un cóctel complicado.
El expediente por fuerza mayor y el posible concurso de acreedores
San Remo ha presentado un expediente por causa de fuerza mayor, pendiente de resolución por parte del Departamento de Trabajo. Dado lo anterior, el dictamen será determinante para el siguiente movimiento. ¿Y qué puede pasar después? Si procede, el siguiente paso será la presentación de un concurso de acreedores, que deberá determinar si la empresa puede continuar con la actividad o si afronta la liquidación definitiva. Así de claro, y así de incierto.
Los recortes previos de San Remo en 2025 y el giro hacia el canal en línea
Este cierre no llega de la nada. En abril de 2025 la compañía ya aplicó una primera reestructuración: cerró seis de las 31 tiendas que tenía entonces e impulsó un ERE que afectó a 29 trabajadores de 13 establecimientos. La empresa justificó aquella medida por motivos económicos, productivos y organizativos, con el objetivo de concentrar la actividad en puntos de venta más grandes y rentables y reforzar el canal en línea.
El cierre total en Cataluña deja un impacto directo sobre 115 trabajadores y supone la desaparición de una red comercial histórica en la comunidad. Mientras se resuelve el expediente y se define el rumbo concursal, clientes y plantilla se quedan, literalmente, con la persiana bajada.







