El umbral de rentas, fijado en el 75% del salario mínimo interprofesional (SMI), es decisivo para acceder a muchas ayudas asistenciales por desempleo. Con la actualización, más personas podrían cumplir el requisito económico y optar a un subsidio.
El sistema de protección por desempleo busca garantizar una cuantía mínima a quienes pierden su empleo de forma involuntaria. Pero, además de los requisitos de cotización o de situación laboral, en muchas ayudas también cuenta lo que ingresas mientras estás en paro. ¿Estás mirando un subsidio y no sabes si te pasas del límite?
Por qué el requisito de rentas del SEPE es clave para muchos subsidios
Las prestaciones por desempleo se agrupan, de forma general, en dos bloques: la prestación contributiva y los subsidios (o ayudas asistenciales). En el caso de la prestación contributiva, está ligada a las cotizaciones previas y no establece un límite de ingresos para cobrarla, pero sí exige haber cotizado un mínimo de 360 días en los últimos seis años.
Sin embargo, los subsidios por desempleo suelen estar pensados para quienes han agotado la prestación contributiva o no tienen derecho a ella, y en muchos casos obligan a no superar un umbral máximo de ingresos. Es decir, no basta con estar desempleado e inscrito como demandante de empleo: también hay que demostrar que las rentas personales o, si corresponde, las de la unidad familiar, no superan el tope marcado.
Nuevo límite de ingresos en 2026: 888 euros mensuales y su posible subida
Según los datos recientes citados, en 2026 el límite de ingresos que permite acceder a muchos subsidios se fija en 888 euros mensuales, calculados como el 75% del SMI vigente. Este dato funciona como referencia para comprobar si la situación económica del solicitante es compatible con una ayuda asistencial. Ahora bien, no es una cifra independiente: depende de la evolución del SMI. Por eso, si el SMI sube, el umbral de rentas también se ajusta automáticamente.
Por ahora, el margen aplicado es el de 2025 (888 euros al mes), aunque se contempla que a lo largo de 2026 pueda subir si finalmente aumenta el SMI con efectos retroactivos.
Qué ingresos computa el SEPE y cuándo se mira la unidad familiar
Para valorar si se cumple el requisito de rentas, el Servicio Público de Empleo Estatal no se limita al salario. También tiene en cuenta otros ingresos, con algunas excepciones, y el cálculo puede variar si se analiza a nivel individual o por unidad familiar. Antes de entrar en detalles, conviene tener claro qué tipo de rentas pueden contar en este filtro económico:
- Ingresos salariales
- Pensiones
- Rendimientos del capital mobiliario o inmobiliario
- Alquileres
- Ciertos tipos de prestaciones
- Otros ingresos de la unidad familiar (según el caso)
Además, cuando existen responsabilidades familiares, el SEPE puede sumar los ingresos totales y dividirlos entre los miembros computables de la unidad familiar para comprobar si, de media, se respeta el límite. Ojo con este punto, porque un pequeño ingreso puede cambiar el resultado del cálculo.
Qué pasa si superas el tope y cómo puede afectarte durante el cobro
La actualización del límite de ingresos puede abrir el acceso a más personas desempleadas, ampliando la red de protección social y evitando que alguien quede fuera por apenas unos euros. Esto cobra peso en contextos de inflación y precariedad laboral, donde los trabajos temporales o a tiempo parcial son frecuentes.
Ahora bien, mantener el subsidio también implica obligaciones: aunque se permitan ingresos por debajo del límite, seguir buscando empleo y participar en programas de orientación o capacitación continúa siendo obligatorio para conservar el derecho a la ayuda.
¿Y si un mes te pasas del umbral? Si durante el periodo de cobro se superan los ingresos permitidos, el SEPE puede suspender el subsidio o incluso iniciar una revisión de oficio. Y no solo eso: también puede exigir la devolución de cantidades percibidas indebidamente si se concluye que no se cumplían los requisitos durante todo o parte del periodo afectado. Por eso, mejor ir con cuidado y que no te pille por sorpresa.







