A partir de 2026, empresas y empleados verán aumentar sus cotizaciones por el Mecanismo de Equidad Intergeneracional, un recargo diseñado para reforzar la hucha de las pensiones ante la jubilación de la generación del ‘baby boom’. Un trabajador que cobra 30.000 euros brutos al año tendrá que aportar 270 euros anuales para el MEI de las pensiones a partir de 2026. De ese importe, 225 euros los asumirá la empresa y 45 euros el propio empleado.
Por qué el Mecanismo de Equidad Intergeneracional refuerza la hucha de las pensiones públicas
El Mecanismo de Equidad Intergeneracional nació para reforzar la financiación del sistema público de pensiones ante el envejecimiento de la población. La jubilación de la generación del ‘baby boom’, iniciada en 2023 y que se prolongará más allá de 2040, supone un incremento notable del gasto. La media que cobran los nuevos jubilados está rozando los 1.700 euros, lo que añade presión a las cuentas de la Seguridad Social.
Este recargo no se dirige a una cuenta individual, sino a una caja común con la que hacer frente al aumento del gasto. El economista de Fedea, José Ignacio Conde Ruiz, ha señalado que este mecanismo evidencia que, con las cotizaciones actuales, el sistema no es capaz de cubrir por sí solo las pensiones en curso. De hecho, ya el 30% de las pensiones se financian vía transferencias del Estado y no solo con las cotizaciones de empresas y trabajadores.
¿Quién acaba soportando entonces este esfuerzo adicional? Por un lado, las empresas, que ven subir sus costes laborales; por otro, los trabajadores, que aportan una pequeña parte de su salario para mantener el sistema.
Principales datos del MEI a partir de 2026:
- El tipo del MEI pasará del 0,8% actual al 0,90% sobre la base de cotización desde el 1 de enero de 2026, con el objetivo de aumentar de forma gradual hasta el 1,20% en 2029.
- La mayor parte del recargo recaerá en las empresas, que abonarán un 0,75% de la base de cotización.
- Los trabajadores aportarán el 0,15% restante, es decir, una fracción pequeña de su salario bruto anual.
En resumen, se trata de una cotización adicional pensada para repartir entre generaciones el coste de la jubilación del ‘baby boom’. Dicho en plata, se paga un poco más hoy para intentar asegurar las pensiones de mañana.
Cómo afectará el aumento del MEI de las pensiones a trabajadores y empresas a partir de 2026
El recargo del MEI ya figura en las nóminas, pero su tipo aumentará desde el 1 de enero de 2026. A partir de esa fecha, se aplicará un 0,90% sobre la base de cotización, de los que un 0,75% corresponderá a la empresa y un 0,15% al trabajador. Este incremento será gradual hasta alcanzar un tipo del 1,20% en 2029.
Para visualizarlo mejor, Ballesteros puso un ejemplo claro. Un trabajador con un salario bruto anual de 30.000 euros tendrá que aportar 270 euros anuales al MEI. De esa cantidad, 225 euros los pagaré la empresa y 45 euros el empleado, lo que supone algo más de tres euros al mes en la nómina. ¿Parece poco, verdad?
En el caso práctico comentado, las cifras quedan así:
| Concepto | Empresa (euros/año) | Trabajador (euros/año) | Total MEI anual (euros) |
|---|---|---|---|
| Aportación por salario de 30.000 euros | 225 | 45 | 270 |
Para el trabajador, el impacto mensual es tan reducido que, como apuntó la experta, «casi no nos enteramos». Sin embargo, para las empresas, sobre todo aquellas con grandes plantillas, sí supone un incremento relevante de los costes laborales y una presión añadida sobre sus márgenes.
Esta subida del MEI se produce, además, en un contexto en el que España está aumentando la presión fiscal a un ritmo superior al de la media de los países de la OCDE. Por tanto, la discusión no solo gira en torno a la sostenibilidad de las pensiones, sino también al equilibrio entre lo que soportan las empresas, lo que aportan los trabajadores y el esfuerzo que asume el propio Estado.







