El trabajador empezó en el oficio a los 14 años y cuestiona un requisito comunicado tras postularse. El SEPE confirma dificultades persistentes de contratación.
José María tiene 64 años y es oficial de primera. El 25 de mayo de 2026 contó a El Español que una oferta de obra publicada por un ayuntamiento terminó pidiéndole inglés. «No sabía que tenía que hablar inglés con los ladrillos», respondió. El episodio adquiere contexto con el informe del SEPE sobre oferta y demanda. El 33,13% de las vacantes de construcción permaneció abierto 90 días o más durante el cuarto trimestre de 2025. El organismo también sitúa a albañiles, electricistas y fontaneros entre las ocupaciones con dificultades recurrentes de contratación.
Tabla de contenidos
El inglés apareció después de varias semanas, según el trabajador
Según su relato, José María lleva trabajando desde los 14 años y continúa empleado en una obra de Madrid. Se postuló a una oferta vinculada a una obra municipal. Varias semanas después, le comunicaron que buscaban a una persona que dominara el inglés. La información publicada no identifica al ayuntamiento ni detalla las tareas concretas del puesto.
Sin las bases originales, no puede determinarse si el idioma era una condición formal, una preferencia o una necesidad vinculada al trabajo. Tampoco permite concluir que ese requisito se aplique de forma general. El caso sí refleja la frustración de un profesional veterano ante filtros que considera alejados del oficio. Esa tensión aparece también en otros relatos sobre la falta de profesionales en España. La transformación del sector puede exigir nuevas competencias, pero cada oferta debería justificar su relación con las funciones concretas.
Solo el 6,1% de los albañiles tiene menos de 30 años
Los datos más recientes muestran que el problema generacional es todavía mayor entre los albañiles que en el conjunto de la construcción. En 2025 había 344.603 personas ocupadas en esta profesión, la de mayor peso en el sector, con un 22,5% del total. Su edad media alcanzaba los 47,5 años. Solo el 6,1% tenía menos de 30 años y el 26,2% alcanzaba los 55. El Observatorio calcula que 38.559 podrían jubilarse en cinco años.
En todo el sector, los menores de 30 años representaban el 10,8%, mientras el grupo de 55 años o más alcanzaba el 22%. La previsión asciende a 139.425 jubilaciones durante el próximo quinquenio. Entre los albañiles, el peso de los mayores de 55 años pasó del 14,3% en 2015 al 26,2% en 2025. José María asegura que en su obra solo trabaja un joven de 28 años y que los demás superan los 50. El envejecimiento explica propuestas para recuperar el aprendiz de obra, aunque ese debate exige garantías formativas y preventivas.
El SEPE sitúa candidatos, experiencia y condiciones entre las causas
El SEPE define como difícil de cubrir una vacante abierta durante 90 días o más pese a la búsqueda activa de candidatos. En construcción, el porcentaje llegó al 33,13% en el cuarto trimestre de 2025. El 66,22% de esas vacantes se concentraba en microempresas y pequeñas empresas. Para la construcción de edificios, las causas principales fueron la falta de candidatos, la experiencia insuficiente y las carencias técnicas. El desacuerdo sobre las condiciones laborales apareció después.
El idioma no figura entre los cuatro primeros motivos descritos para esa actividad. Eso no invalida su utilidad en determinados puestos, pero obliga a explicar su relación con las funciones. La cifra de 700.000 profesionales citada con frecuencia procede de estimaciones de la Confederación Nacional de la Construcción para el conjunto del sector. No equivale a 700.000 vacantes abiertas ni a 700.000 puestos de albañil. La estimación abarca perfiles distintos y necesidades previstas para vivienda e infraestructuras. La formación puede acercar perfiles y necesidades mediante cursos de construcción del SEPE.
El salario medio ofertado no describe todos los puestos de entrada
El informe InfoJobs-Esade aporta otra diferencia relevante. En 2025 analizó 8.015 vacantes de obrero de la construcción, con un salario medio ofertado de 28.567 euros brutos anuales. Estas ofertas recibieron 46 inscripciones por puesto, frente a 56 en el conjunto del portal. El 61% ofrecía contrato indefinido. El 43% no exigía estudios y el 11% pedía Formación Profesional. Además, el 57% solicitaba uno o dos años de experiencia. Los requisitos varían mucho según la ocupación y la empresa.
Ese promedio no representa el salario inicial de todos los peones. El convenio estatal sitúa al peón ordinario en el nivel XII y fija para 2026 una remuneración mínima bruta anual de 20.298,22 euros. Las tablas provinciales deben adaptarse y pueden establecer importes superiores. El acuerdo aplicó una subida del 3% a las tablas vigentes en 2025. La cuantía anual tampoco equivale automáticamente a una mensualidad idéntica en todas las provincias. Por ello, la referencia a 1.200 euros aportada por José María describe su percepción sobre ciertas ofertas, no una cuantía nacional. Una oferta clara debería identificar funciones, requisitos, salario y posibilidades de progresión.







