El Gobierno ha cambiado las normas que regulan el Ingreso Mínimo Vital, una prestación que llega a más de dos millones y medio de personas y a 829.000 hogares. La modificación afecta a los beneficiarios que aumenten sus ingresos por trabajo o por actividad económica por cuenta propia, ya que parte de ese incremento no se tendrá en cuenta al revisar si siguen en situación de vulnerabilidad económica.
Así se aplicarán los nuevos porcentajes exentos en el Ingreso Mínimo Vital
Para poder cobrar el IMV, la unidad de convivencia debe cumplir una serie de requisitos, entre ellos no superar el límite de ingresos garantizado para cada hogar. Este límite depende de la composición de la unidad familiar y de si hay menores de edad.
La novedad está recogida en el Real Decreto 240/2026, de 25 de marzo, que establece una nueva forma de calcular los importes exentos cuando una persona beneficiaria mejora sus rentas. ¿Qué significa esto en la práctica? Que no todo el dinero ganado de más contará para reducir o extinguir la ayuda.
El mecanismo tendrá en cuenta el incremento procedente de rentas de trabajo o de la actividad económica por cuenta propia producido en el ejercicio fiscal previo al año de revisión del IMV, comparándolo con las rentas obtenidas un año antes.
Los incrementos de ingresos que no computarán para calcular la ayuda
Estos son los porcentajes que se aplicarán según el incremento de rentas y la situación de la unidad de convivencia:
| Incremento de ingresos | Parte que queda exenta para calcular el IMV |
|---|---|
| Igual o inferior a 6.000 euros | 100% del incremento |
| Superior a 6.000 euros | Los primeros 6.000 euros y el 50% del incremento adicional |
| Hogares con complemento por discapacidad o monoparentalidad | Los primeros 6.000 euros y el 55% del incremento adicional |
Dicho de forma sencilla, si una persona empieza a trabajar o gana más, una parte de esa mejora económica no se tendrá en cuenta al revisar la prestación. Vamos, que se intenta evitar que aceptar un empleo salga peor que quedarse como estaba.
Qué deben saber los beneficiarios del IMV antes de la revisión anual
El Real Decreto también aclara que, para aplicar estos porcentajes, se tendrán en cuenta las circunstancias existentes el día 1 de enero del ejercicio en que deba tener efectos la revisión del Ingreso Mínimo Vital.
Por tanto, los beneficiarios deben prestar atención a tres cuestiones clave:
- Si han tenido un incremento de ingresos por trabajo o actividad por cuenta propia.
- Si ese aumento supera o no los 6.000 euros.
- Si la unidad de convivencia tiene complemento por discapacidad o monoparentalidad.
Con este cambio, el Gobierno busca que el sistema resulte más comprensible y que los beneficiarios del IMV tengan más claro cómo afecta una mejora de ingresos a la cuantía final de la ayuda.
La finalidad es evitar la llamada trampa de la pobreza, es decir, que una persona rechace un empleo o una mejora laboral porque teme perder más dinero en prestaciones del que ganaría trabajando.
El cambio busca incentivar la incorporación al empleo sin penalizar automáticamente a quienes mejoran sus ingresos, en un intento de hacer más flexible el sistema de ayudas. La evolución de estas medidas también la seguimos en nuestra sección de prestaciones, donde te explicamos otras ayudas, requisitos, trámites y novedades en la protección económica.







