Abogados, procuradores, arquitectos, ingenieros y otros profesionales mutualistas están más cerca de poder convertir el dinero aportado durante años a sus mutualidades en tiempo cotizado a la Seguridad Social. La comisión de Justicia del Congreso ha aprobado la ponencia de la proposición de ley, que llevaba casi un año paralizada, y ahora será el Pleno quien vote la reforma.
Quién podrá acogerse a la pasarela de mutualidades a Seguridad Social
La norma busca dar respuesta a profesionales que, tras años de aportaciones a mutualidades alternativas, se encuentran con pensiones bajas, en algunos casos en el entorno de los 300 euros. ¿La clave? Que esas aportaciones puedan tener reflejo en años cotizados dentro del sistema público.
La pasarela quedaría abierta a mutualistas que hayan entrado en la mutua a partir de 2013. Además, ya no se exige haber estado colegiado hasta 2022, un cambio relevante para quienes quedaron fuera por esa condición.
Estos son los requisitos principales que recoge la reforma:
| Requisito | Qué supone para el mutualista |
|---|---|
| No tener el periodo mínimo para cobrar la pensión de jubilación de la Seguridad Social | Permite acceder a la pasarela si no se alcanza la cotización exigida |
| No ser pensionista de un régimen público ni de la mutualidad alternativa | Se permite la excepción de la pensión de viudedad |
Ojo, porque el texto también contempla un convenio especial para reconocer hasta cinco años de cotización a antiguos mutualistas que salieron del sistema alternativo, se incorporaron al RETA y perdieron sus aportaciones.
Cómo se convertirán las aportaciones de la mutualidad en años cotizados
La reforma fija un coeficiente de conversión del 0,77 para transformar el ahorro acumulado en años de cotización. No obstante, habrá un régimen especial para los mayores de 55 años, ya que tienen menos margen para generar nuevos derechos de cara a la jubilación.
En su caso, cada año cotizado en la mutualidad se reconocerá como un año en la Seguridad Social. Es decir, se aplicará un trato específico para quienes están más cerca del retiro.
Hasta ahora, estos profesionales debían aportar durante su vida laboral en activo el equivalente al 80% de la base mínima de cotización al RETA. Esto les permitió pagar cuotas algo más bajas que las mínimas obligatorias para los autónomos afiliados al sistema, aunque también ha derivado en pensiones reducidas al llegar la jubilación.
Qué asuntos quedan pendientes antes de aprobar la reforma definitiva
Aunque la pasarela está más cerca, todavía hay cuestiones abiertas que deberán resolverse en el Congreso. Entre ellas, la situación de los mutualistas ya jubilados, que Sumar pide incluir en el proceso.
También hay demandas planteadas por el PP y por las propias mutualidades. Entre los puntos pendientes destacan:
- Evitar que los profesionales tengan que tributar ante Hacienda al recuperar el capital acumulado para trasladarlo a la Seguridad Social.
- Eliminar la referencia al IPC en el cálculo de bases.
- Reconocer como tiempo cotizado en el RETA los periodos anteriores a 1995 en los que estos trabajadores estuvieron obligatoriamente en mutualidades.
- Trasladar los fondos cuando se genere el derecho a la prestación, para evitar una liquidación anticipada de inversiones.
Por lo tanto, aunque la votación del Pleno será un paso clave, el debate sigue abierto. Lo que sí comparten las partes es la intención de cerrar el sistema de mutualidades profesionales surgido en los primeros años de la dictadura franquista y garantizar pensiones dignas para todos.







