Una trabajadora de Stradivarius fue despedida tras hurtar una prenda de Zara valorada en 29,95 euros. La Justicia avala el despido disciplinario, pero condena a la empresa a indemnizarla por vulnerar su intimidad y protección de datos.
El caso ha terminado con una doble conclusión: el despido fue procedente, pero Stradivarius deberá pagar 5.000 euros a la empleada por daños morales. ¿El motivo? La empresa accedió y compartió información sobre la condena penal derivada del hurto, unos datos especialmente protegidos.
La trabajadora fue sorprendida en Zara con una prenda sin pagar
Los hechos ocurrieron el 4 de septiembre de 2024 en una tienda Zara, compañía que, al igual que Stradivarius, pertenece al Grupo Inditex.
La empleada intentó salir del establecimiento con una prenda que no había abonado. El artículo tenía un valor de 29,95 euros, pudo ser recuperado, aunque sufrió daños. Al día siguiente, la propia trabajadora comunicó lo sucedido a su encargada y a otra responsable de Stradivarius.
Semanas más tarde, un juzgado la condenó por un delito leve de hurto. Poco después, la empresa decidió extinguir su contrato mediante un despido disciplinario.
La Justicia avala el despido disciplinario por romper la buena fe contractual
La defensa de la trabajadora sostuvo que el hurto se produjo fuera de su jornada laboral y en una empresa distinta a la que la tenía contratada. Sin embargo, tanto el Juzgado de lo Social como el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, en su sentencia 465/2026, consideraron válido el despido.
¿Puede una conducta fuera del trabajo afectar al empleo? En este caso, sí. El tribunal tuvo en cuenta que Zara y Stradivarius forman parte del mismo grupo empresarial y comparten un código ético interno.
Estos fueron los puntos clave valorados por la Justicia:
- La trabajadora conocía las normas internas del grupo.
- El hurto afectó a una empresa perteneciente a Inditex.
- La conducta perjudicó los intereses del grupo empresarial.
- Existió una transgresión de la buena fe contractual.
Por tanto, los jueces entendieron que no se trataba de una conducta privada sin impacto laboral. Ojo, aquí está la clave: el comportamiento afectaba directamente a una empresa del mismo grupo para el que trabajaba.
Stradivarius vulneró la intimidad al compartir datos de la condena penal
Aunque el despido fue considerado procedente, el tribunal detectó otro problema. Stradivarius accedió a la resolución penal de la trabajadora después de que Prosegur, empresa de seguridad vinculada al grupo, compartiera esa información internamente.
La Sala señaló que los datos relativos a condenas penales cuentan con una protección reforzada y no pueden circular libremente entre empresas, incluso aunque existan políticas internas de privacidad.
| Aspecto analizado | Decisión del tribunal |
|---|---|
| Despido disciplinario | Procedente |
| Hurto de la prenda | Delito leve |
| Cesión de la sentencia penal | Vulneró derechos fundamentales |
| Indemnización | 5.000 euros por daños morales |
Además, el consentimiento firmado por la trabajadora no bastaba para permitir la cesión de esos datos. En consecuencia, el tribunal apreció una vulneración del derecho a la intimidad y a la protección de datos personales.
Por qué el despido no fue declarado nulo pese a vulnerar derechos
La empleada pidió que el despido fuera declarado nulo, al considerar que la empresa había utilizado pruebas obtenidas de forma ilícita. No obstante, el tribunal rechazó esta posibilidad.
La razón fue que Stradivarius ya conocía lo ocurrido antes de recibir la sentencia penal, porque fue la propia trabajadora quien informó a sus superiores del incidente en Zara.
Así, incluso eliminando la prueba obtenida por la cesión de datos, el despido seguía teniendo base suficiente. Finalmente, el TSJ confirmó la procedencia del despido y condenó a Stradivarius a pagar 5.000 euros por daños morales.







