Este vecino de Barcelona, Lluís, convirtió su pasión por el teatro amateur en una segunda profesión tras jubilarse. Sus trabajos en publicidad, cortometrajes y televisión también le han aportado unos ingresos extra con los que ha podido viajar.
A sus 92 años, Lluís Siles continúa presentándose a castings y participando en rodajes. Trabajó durante décadas en el sector de la joyería, pero el teatro siempre estuvo presente en su vida. Cuando se jubiló a los 70 años, su hijo Xavier, actor profesional, le animó a inscribirse en una agencia.
Desde entonces ha aparecido en numerosos anuncios, cortometrajes y series como Polseres Vermelles o La que se avecina. «Me ha dado mucha vida», asegura en una entrevista con RAC1.cat.
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Lluís, de la joyería al trabajo como actor después de jubilarse con 70 años
Siles empezó a trabajar antes de cumplir los 13 años. Entró como aprendiz en una fábrica de joyería y acabó ocupando un puesto de responsabilidad. Al mismo tiempo, mantuvo su relación con los escenarios desde que participó, con ocho años, en una representación de Els Pastorets en Barcelona.
Durante su etapa laboral no se planteó abandonar el empleo para vivir de la interpretación. Estaba casado, tenía cuatro hijos y consideraba que la profesión de actor era demasiado inestable para mantener a una familia.
El teatro amateur se convirtió en un refugio frente a las dificultades de la posguerra, el trabajo y las obligaciones familiares. La oportunidad profesional llegó tras la jubilación, cuando su hijo le propuso apuntarse a la agencia La Faràndula.
Desde entonces ha realizado cientos de pruebas y cerca de una treintena de cortometrajes. También ha participado en series como La peluquería, de TVE. Suele presentarse a entre 15 y 20 castings al año, aunque finalmente consigue tres o cuatro trabajos.
Cuánto cobra por los anuncios y los derechos de imagen
Su rostro se ha hecho reconocible gracias a la publicidad. Algunas personas le paran en el mercado o por la calle después de verlo en televisión. Un desconocido incluso le pidió una fotografía tras identificarlo en un anuncio de Renault.
Siles explica que un anuncio suele requerir jornadas de unas ocho horas durante uno o dos días. Por su edad, la agencia organiza sus desplazamientos y le acompaña de regreso a casa después de cada rodaje.
Según su experiencia, una jornada puede pagarse entre 700 y 1.000 euros brutos. A esta cantidad pueden añadirse alrededor de 1.000 euros por derechos de imagen, aunque no todos los contratos incluyen este concepto.
Su campaña más rentable fue un anuncio de Lindt grabado en Mallorca. Recibió entre 2.500 y 3.000 euros por tres días de trabajo y 7.500 euros brutos anuales por la renovación internacional de los derechos. Tras descontar impuestos y la comisión de la agencia, calcula que percibe unos 5.000 euros por renovación.
Una jubilación activa que le ha permitido viajar y seguir cotizando
El actor insiste en que el dinero no es su principal motivación. Los ingresos, sin embargo, le han permitido vivir experiencias que antes no estaban a su alcance, como viajar con su esposa, Montse, a Italia y Suiza.
A pesar de la edad y de algunos problemas de salud, mantiene el entusiasmo por los rodajes. «Tengo 92 años y todavía cotizo», afirma con orgullo. También valora el reconocimiento de quienes le identifican por sus apariciones en televisión.
Su historia refleja cómo una afición mantenida durante décadas puede abrir una nueva etapa profesional después de la jubilación, además de aportar actividad, autonomía económica y nuevos proyectos personales.
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