La empresa quiere proteger sus entregas y mantiene congeladas las contrataciones. Varias plantas deciden este lunes si pausan los paros para negociar.
Airbus estudia reasignar temporalmente parte de la carga de trabajo de sus plantas españolas a otras factorías europeas si continúa la huelga indefinida. Los paros comenzaron el 25 de agosto y afectan a varios centros de España. La decisión todavía no está tomada, pero la compañía la contempla para cumplir sus entregas. Este lunes 31 de agosto, Getafe, Cádiz, San Pablo y Tablada votan si suspenden temporalmente la protesta. Illescas y Albacete ya han aceptado una pausa antes de la mediación prevista para el martes.
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Airbus vincula el posible traslado de carga al cumplimiento de entregas
Durante la reunión del 25 de agosto, la directora global de Recursos Humanos, Carmen Maja-Rex, trasladó la posición empresarial a los representantes sindicales. Airbus sostuvo que no puede exponerse a incumplir plazos con clientes civiles y militares. La compañía señaló especialmente los compromisos relacionados con Alemania y Polonia, que reciben aeronaves militares y repuestos. El argumento empresarial combina el riesgo operativo con el posible daño reputacional y la pérdida de confianza en futuras adjudicaciones.
Por ahora, Airbus habla de una opción operativa y no de un traslado confirmado. La medida consistiría en reasignar temporalmente trabajo a otras plantas europeas. La empresa también ha paralizado las contrataciones previstas en España mientras continúa el conflicto. Los sindicatos consideran que estas decisiones presionan a la plantilla y pueden afectar al futuro industrial de los centros españoles. La disputa también abre un debate sobre la protección del derecho de huelga.
La plantilla reclama mejoras salariales y mantiene diferencias sobre el acuerdo
La huelga fue convocada por UGT, CGT y ÚTIL después de que las asambleas rechazaran la última propuesta empresarial. El conflicto acumula meses de negociación colectiva y una plantilla dividida ante el preacuerdo alcanzado en julio. CCOO, SIPA y ATP no convocaron los actuales paros y han analizado la propuesta por vías internas. Los convocantes consideran superado aquel texto y reclaman compromisos más concretos sobre salarios y condiciones laborales.
La oferta más reciente concreta una subida salarial acumulada del 7,6% hasta 2030, ligada al IPC y a la recuperación del poder adquisitivo. También añade un 0,5% para revisión individual, otro 0,5% para promociones y un presupuesto anual para progresión profesional. Airbus mantiene el acuerdo de teletrabajo vigente, con un 40% semanal, equivalente a dos días en muchos puestos. La propuesta incluye además cambios en vacaciones, comedor, transporte y carrera técnica.
Las plantas votan una pausa temporal antes de volver al SIMA
UGT ha planteado detener los paros durante algunos días para comprobar si la empresa avanza en la negociación. Las asambleas de Illescas y Albacete aceptaron esa pausa el domingo 30 de agosto. Getafe, Cádiz, San Pablo y Tablada deben pronunciarse este lunes sobre los días concretos de suspensión. La pausa no cerraría el conflicto y permitiría reactivar la huelga si las conversaciones vuelven a bloquearse.
Airbus condicionó la continuidad de la negociación a una suspensión temporal de la huelga. La última reunión en el Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje duró cerca de quince horas y terminó sin acuerdo. Las partes fijaron otra sesión para el martes 1 de septiembre. El resultado de las votaciones determinará si la mediación comienza con los paros suspendidos o con el conflicto todavía abierto. La propuesta final deberá someterse después a las asambleas y a un referéndum vinculante.
Trasladar producción durante una huelga tiene límites legales
El artículo 6.5 del Real Decreto-ley 17/1977 prohíbe sustituir a huelguistas con personal externo contratado tras comunicarse la huelga. La doctrina constitucional también ha limitado determinados supuestos de sustitución interna, organizativa o tecnológica. Una eventual reasignación de producción no puede calificarse automáticamente como legal o ilegal sin conocer cómo se ejecutaría. Los tribunales analizan si la empresa usa recursos de forma extraordinaria para neutralizar los efectos del paro.
La sentencia 24/2026 del Tribunal Constitucional refuerza ese análisis atendiendo al impacto real de la actuación empresarial. Los sindicatos podrían impugnar el traslado si entendieran que vacía de contenido la huelga. La norma también establece que el contrato queda suspendido durante los paros y que esas jornadas no generan salario.
La empresa no puede sancionar a un trabajador por participar en una huelga legal, salvo que cometa una falta laboral durante ella.







