La proporción sube al 39% ante una vuelta completa a la oficina. La Ley 10/2021 obliga a revisar qué se pactó sobre presencialidad y reversibilidad.
El 35% de los trabajadores que actualmente teletrabajan en España se plantearía buscar otro empleo si su empresa aumentara los días obligatorios de oficina. El porcentaje alcanza el 39% si desaparece por completo el trabajo remoto, según la VI Radiografía del Teletrabajo en España publicada por InfoJobs con motivo del Día Internacional del Teletrabajo de este 16 de septiembre. El estudio se apoya en una encuesta a 4.660 personas de entre 16 y 65 años realizada en junio de 2026.
El rechazo aumenta entre quienes trabajan completamente desde casa
La reacción cambia considerablemente dependiendo del modelo laboral. Entre quienes trabajan completamente en remoto, el 49% buscaría otro empleo si tuviera que aumentar su presencia en la oficina. Entre quienes siguen un modelo híbrido, la proporción baja al 31%. Además, ante una vuelta completa a la presencialidad, uno de cada cuatro trabajadores intentaría compensar el cambio mediante una subida salarial.
El dato muestra hasta qué punto la flexibilidad ha adquirido peso a la hora de valorar un puesto. También existen empleados que acceden al trabajo remoto por motivos específicos. Por ejemplo, los trabajadores con determinadas necesidades familiares pueden pedir teletrabajo por conciliación, aunque esa vía tiene requisitos propios y no concede automáticamente el derecho a trabajar desde casa.
Reducir los días de teletrabajo no siempre puede hacerse unilateralmente
Que una empresa quiera aumentar la presencialidad no significa que todas las situaciones laborales funcionen igual. La Ley 10/2021, de trabajo a distancia, considera regular esta modalidad cuando se presta a distancia un mínimo del 30% de la jornada durante un periodo de referencia de tres meses. Para estos casos, el acuerdo escrito debe recoger, entre otras cuestiones, qué porcentaje corresponde a trabajo presencial y cuál a trabajo a distancia.
El artículo 8 establece además que modificar las condiciones incluidas en ese acuerdo, incluido el porcentaje de presencialidad, debe ser objeto de acuerdo entre empresa y trabajador y formalizarse por escrito antes de aplicarse. Esto no significa que los días remotos sean intocables para siempre. La propia norma contempla la reversibilidad y remite sus condiciones al convenio colectivo o al acuerdo individual. Por eso, ante una reducción del teletrabajo, resulta especialmente relevante comprobar el acuerdo firmado y el convenio aplicable.
El modelo híbrido crece mientras el trabajo totalmente remoto se mantiene estable
Las empresas tampoco parecen estar preparando una retirada generalizada del teletrabajo. El 75% prevé mantener durante los próximos seis meses sus condiciones actuales, mientras que otro 8% estudia ampliarlas. Solo el 4% contempla reducir o eliminar esta modalidad. Al mismo tiempo, el 15% de los trabajadores afirma haber sufrido durante el último año una reducción o eliminación del teletrabajo, frente al 12% que lo señalaba en 2025.
La fórmula que más avanza es la híbrida. Actualmente la ofrece el 39% de las empresas, frente al 35% de 2025 y el 33% de 2024. El teletrabajo totalmente remoto permanece en el 11%. La regulación también obliga a formalizar determinados aspectos de esta relación laboral, algo que incluso se utiliza como requisito en algunas ayudas para implantar teletrabajo dirigidas a empresas y autónomos.
Casi 175.000 vacantes publicadas este año permiten alguna modalidad de teletrabajo
El peso de esta modalidad también puede medirse en las ofertas laborales. Entre enero y agosto de 2026, InfoJobs registró 174.782 vacantes con alguna opción de teletrabajo, equivalentes al 11% de las posiciones publicadas. Son menos que las 187.906 contabilizadas durante el mismo periodo de 2025, aunque su peso sobre el total de ofertas permanece estable. Informática y telecomunicaciones destaca especialmente, ya que alrededor de siete de cada diez vacantes del sector permiten trabajar a distancia.
Los datos oficiales del INE ofrecen otra perspectiva. Durante 2025, el 7,9% de los ocupados trabajó desde su domicilio más de la mitad de sus jornadas y otro 7,7% lo hizo ocasionalmente. Sumados, representan un 15,6% de los ocupados, aunque estas cifras no son directamente comparables con la encuesta de InfoJobs porque corresponden a periodos y metodologías diferentes. El escenario apunta a un teletrabajo estabilizado, con mayor presencia del modelo híbrido y con una parte de los empleados cada vez menos dispuesta a aceptar una reducción de la flexibilidad.