El 83% de los aspirantes no superó la primera prueba en Castilla y León, mientras que el porcentaje de suspensos alcanzó el 62,7% en Murcia. Los opositores cuestionan la corrección y reclaman acceder a sus exámenes para comprobar las faltas que les atribuyen.
Los resultados de las oposiciones docentes de 2026 han generado una fuerte controversia. Los elevados porcentajes de suspensos se han relacionado con errores de ortografía, sintaxis, puntuación y expresión escrita, pero varios candidatos rechazan esta explicación y denuncian falta de transparencia en el proceso de evaluación.
La protesta mostrada por Espejo Público se produjo frente a la Consejería de Educación de Madrid. Por tanto, debe diferenciarse de los resultados registrados en Castilla y León y Murcia, aunque las reclamaciones comparten una misma exigencia: conocer cómo se ha aplicado cada criterio de corrección.
Los suspensos en las oposiciones docentes alcanzan el 83% en Castilla y León
Según los datos difundidos por STECyL, 11.776 candidatos se presentaron a la primera prueba de las oposiciones de Secundaria y otros cuerpos docentes en Castilla y León. Solo el 17% consiguió superarla, lo que dejó a 9.771 aspirantes fuera del proceso.
La situación también ha provocado críticas en Murcia. De los 9.451 aspirantes que participaron en las oposiciones al Cuerpo de Maestros, 3.528 aprobaron la primera prueba. El porcentaje de suspensos se situó así en el 62,7%, dentro de una convocatoria que ofrecía 1.607 plazas.
Las cifras pertenecen a procesos y cuerpos docentes diferentes, por lo que no pueden compararse de manera directa. Tampoco permiten determinar cuántos candidatos fueron eliminados exclusivamente por faltas de ortografía, ya que las pruebas valoran el contenido, la resolución del ejercicio, la expresión escrita y otros apartados fijados por cada tribunal.
Las faltas de ortografía pueden restar hasta tres puntos en Murcia
La convocatoria murciana recoge de manera expresa las penalizaciones por errores lingüísticos. Cada falta de ortografía puede descontar 0,5 puntos, mientras que tres tildes incorrectas o ausentes equivalen a una falta. El mismo cómputo puede aplicarse a determinados errores reiterados de puntuación, concordancia, formas verbales o uso de preposiciones.
El descuento máximo es de tres puntos en cada parte de la prueba. Los aspirantes deben obtener al menos 1,25 puntos en cada ejercicio y alcanzar una calificación conjunta mínima de cinco, por lo que una acumulación de errores puede afectar considerablemente al resultado final.
Los opositores exigen ver sus exámenes y conocer cómo fueron corregidos
Durante la concentración celebrada en Madrid, los manifestantes corearon frases como «No son las faltas, son los criterios». También reclamaron poder consultar sus ejercicios, las anotaciones realizadas por los tribunales y la puntuación descontada en cada apartado.
El programa televisivo mostró palabras atribuidas a algunos exámenes, como «glovo», «llendo» o «abance». Los candidatos movilizados negaron que esos ejemplos aparecieran en sus pruebas y rechazaron que representaran al conjunto de opositores. Una de las participantes aseguró disponer de una copia de su ejercicio y afirmó que las faltas señaladas públicamente no figuraban en él.
Los procedimientos de reclamación dependen de cada convocatoria autonómica. En Murcia, por ejemplo, los aspirantes pueden presentar alegaciones ante el tribunal hasta el siguiente día hábil después de publicarse las calificaciones. El órgano evaluador debe responder mediante una resolución motivada, que posteriormente puede ser recurrida en alzada durante el plazo de un mes.
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