El Ministerio de Trabajo recuerda que, con avisos naranja o rojo por fenómenos meteorológicos adversos, los trabajadores pueden ausentarse del trabajo hasta cuatro días, cobrando el 100% del salario.
España estrenará el año nuevo con la borrasca de gran impacto ‘Francis’, que dejará lluvias localmente fuertes en Canarias y se extenderá a la Península, con los mayores acumulados en el tercio occidental, Pirineos, Alborán e islas Canarias. Ante este escenario, el Ministerio de Trabajo recuerda la existencia del permiso climático retribuido de hasta cuatro días cuando hay avisos naranja o rojo por condiciones meteorológicas adversas.
Quiénes pueden disfrutar del permiso retribuido de cuatro días por lluvia y nieve
Para el día 31, la Agencia Estatal de Meteorología ha activado avisos amarillos por temperaturas mínimas en el Pirineo de Lleida y por niebla en Castilla y León, Extremadura y Galicia. Aunque todavía no se han decretado alertas por nieve, desde el Ministerio de Trabajo subrayan que, cuando se emite un aviso naranja o rojo, los trabajadores pueden ausentarse de su puesto hasta cuatro días.
¿En qué casos concretos se puede recurrir a este permiso retribuido? El gabinete de Yolanda Díaz insiste en que se puede reducir o modificar la jornada laboral y solicitar hasta cuatro días de permiso por la imposibilidad de acudir al centro de trabajo debido a fenómenos meteorológicos adversos.
Entre las situaciones meteorológicas que pueden justificar este permiso se encuentran:
- Aviso por nieve, fuertes precipitaciones u olas de calor en verano, entre otras circunstancias similares.
Durante esos días, la persona trabajadora percibe el 100% de su sueldo aunque no acuda al centro de trabajo. En pocas palabras, si el temporal bloquea el acceso al trabajo y existe la correspondiente alerta, no se pierde el salario.
Cómo funciona el permiso climático dentro del Estatuto de los Trabajadores
El denominado permiso climático de cuatro días fue aprobado tras la DANA que afectó a varios municipios de Valencia en octubre de 2024, con la finalidad de otorgar una mayor protección a los trabajadores, que pueden ausentarse cobrando su salario íntegro.
Este permiso se recoge en el artículo 37.3 del Estatuto de los Trabajadores, que establece que, siempre que exista previo aviso y justificación, la persona trabajadora puede ausentarse del trabajo, con derecho a remuneración, hasta cuatro días por imposibilidad de acceder al centro de trabajo o transitar por las vías necesarias para acudir al mismo.
Así queda resumido el permiso climático:
| Aspecto | Qué establece el permiso climático |
|---|---|
| Duración máxima | Hasta cuatro días de ausencia justificada. |
| Salario durante el permiso | Cobro del 100% del sueldo aunque no se acuda al trabajo. |
| Motivo de la ausencia | Imposibilidad de acceder al centro de trabajo o de transitar por las vías necesarias para llegar. |
| Requisito básico | Previo aviso y justificación por parte de la persona trabajadora. |
| Base legal | Incluido en el artículo 37.3 del Estatuto de los Trabajadores. |
Por tanto, no se trata de una simple recomendación, sino de un derecho laboral reconocido y vinculado a situaciones de emergencia climática que impiden desplazarse con normalidad.
Qué ocurre tras el permiso climático con los ERTE y el teletrabajo
¿Qué pasa si los cuatro días se quedan cortos ante un temporal especialmente intenso? El Ministerio de Trabajo prevé también esa situación. En ese caso, las empresas pueden optar por decretar un ERTE de fuerza mayor para hacer frente a la prolongación de las circunstancias meteorológicas adversas.
El Ministerio señala que los trabajadores no pueden ser sancionados en ningún caso por la adopción de estas medidas. Si se produjera una sanción pese a cumplir los requisitos del permiso, podría iniciarse un procedimiento sancionador por parte del Ejecutivo contra la empresa.
Además, en caso de que se prolongue el permiso, la empresa no puede suspender el contrato ni reducir la jornada de la persona trabajadora, pudiendo optar por el teletrabajo si fuera posible. Vamos, que si la nieve, la lluvia o el calor extremo obligan a quedarse en casa, la solución pasa por la flexibilidad laboral y la protección del salario.







