En 2026, la edad de jubilación y el tiempo exigido para cobrar el 100% de la pensión siguen aumentando. Podrán jubilarse a los 65 años quienes acrediten 38 años y 3 meses o más cotizados, mientras que quienes no lleguen a ese periodo deberán esperar hasta los 66 años y 10 meses.
Qué recortes aplica la Seguridad Social a la jubilación anticipada voluntaria en 2026
La Seguridad Social permite adelantar la jubilación de forma voluntaria hasta un máximo de 24 meses. Ahora bien, hacerlo implica asumir coeficientes reductores de entre el 21% y el 2,81%, en función de los meses de anticipo y de la carrera de cotización.
¿Compensa jubilarse antes? Esa es la gran pregunta. Y ojo, porque incluso quienes hayan cotizado 44 años y 6 meses o más sufrirán una rebaja importante si deciden salir antes del mercado laboral. Antes de ver los porcentajes, conviene tener clara la diferencia entre los dos grandes tramos de cotización que recoge la norma.
| Años cotizados | Si adelanta 24 meses | Si adelanta 12 meses |
|---|---|---|
| 44 años y 6 meses o más | 13% | 4,75% |
| Entre 41 años y 6 meses y 44 años y 6 meses | 17% | 5% |
Las asociaciones de jubilados denuncian que estos coeficientes siguen penalizando incluso a quienes arrastran carreras laborales muy largas. En el caso del segundo tramo, el recorte alcanza el 17% si la jubilación se adelanta dos años. No es precisamente un ajuste menor.
Por qué la jubilación demorada gana peso y qué incentivos ofrece la Seguridad Social
El objetivo de esta política es desincentivar la jubilación anticipada y favorecer la demorada. El motivo, según la información facilitada, es el envejecimiento progresivo de la población y el aumento de la esperanza de vida, que obligan al sistema a pagar pensiones durante más tiempo.
¿Y qué está pasando en 2026? Según los últimos datos publicados por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, en los dos primeros meses del año se registraron casi 69.000 nuevas altas en pensión de jubilación, de las que un 12,8% fueron demoradas voluntarias.
Para quienes retrasen su salida del mercado laboral, la Seguridad Social contempla estas opciones:
- Un incremento del 4% en la futura pensión por cada año completo trabajado después de la edad ordinaria.
- Un pago único por año cotizado, con importes de entre 4.800 y 13.500 euros.
- Una fórmula mixta, que combina un porcentaje adicional del 4% con una cantidad a tanto alzado.
Por tanto, el mensaje es claro: adelantar la jubilación reduce la pensión, mientras que retrasarla puede traducirse en una mejora económica. Cada trabajador tendrá que hacer números y valorar qué alternativa le resulta más conveniente.
En un escenario marcado por el envejecimiento de la población, estas decisiones reflejan el equilibrio cada vez más delicado entre sostenibilidad del sistema y protección económica de los trabajadores. En nuestra sección de prestaciones y pensiones te explicamos más ayudas, requisitos y gestiones relacionadas con pensiones, subsidios y otras coberturas económicas.







