El ganadero de Tortuera compara la limpieza de un rebaño con la de 100 personas. La región ya ha subvencionado pastoreo controlado en áreas de defensa.
Jesús Sola es pastor de ovejas en Tortuera. En un episodio de Morir de Éxito, publicado el 26 de octubre de 2025, defendió ayudas para quienes mantienen ganado en los montes. Sus palabras han vuelto a circular en agosto de 2026, coincidiendo con el debate estival sobre la prevención de incendios. “Un ganado de ovejas, cabras o vacas limpia mucho más que 100 personas”, afirmó. La comparación es su valoración personal. El uso preventivo del pastoreo, sin embargo, sí aparece en documentos oficiales.
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Jesús Sola relaciona el abandono del pastoreo con el riesgo de incendios
Sola sostuvo que la desaparición de rebaños deja más vegetación disponible en el monte. Preguntó cuánto costaría movilizar a cien trabajadores para realizar una limpieza equivalente. Después propuso destinar ayudas a explotaciones que pastoreen en zonas forestales. Su planteamiento parte de su experiencia diaria, no de una medición publicada. Por eso, la cifra de “100 personas” debe entenderse como una comparación expresiva del ganadero. No existe en las fuentes consultadas un cálculo que confirme esa equivalencia exacta.
La documentación técnica del MITECO respalda el principio general, aunque no esa comparación numérica. El ministerio explica que el pastoreo controlado reduce la carga de combustible y aclara la maleza bajo el arbolado. También indica que no sustituye todos los desbroces mecánicos, pero permite espaciarlos y combinar recursos preventivos. La carga ganadera debe ajustarse a la capacidad del monte para proteger la regeneración vegetal. El Plan Forestal Español 2022-2032 prevé incentivar esta actividad en zonas de alto riesgo.
Castilla-La Mancha ya ha usado ayudas para pastoreo en áreas de defensa
La propuesta de Sola tiene un precedente directo en su propia comunidad autónoma. Castilla-La Mancha publicó el 10 de enero de 2025 una convocatoria para mantener las áreas de defensa mediante ganado controlado. Podían participar titulares de explotaciones extensivas de ovino, caprino, bovino o equino. Las actuaciones debían ejecutarse en superficies estratégicas seleccionadas por la Administración. No se trataba de una ayuda general para cualquier monte o explotación.
La convocatoria contó con 360.000 euros y una intensidad del 100% del coste subvencionable. El importe dependía de la superficie atendida y del cumplimiento técnico. El plazo fue de un mes, por lo que no está abierto ahora. Sirve como ejemplo de una fórmula pública similar a la que reclama el pastor. Esta vía también conecta con las ayudas de la PAC, aunque cada programa tiene requisitos y finalidades diferentes.
Empezar con 500 ovejas puede acercar la inversión a 150.000 euros
El relevo generacional aparece como el segundo gran problema de la entrevista. Sola afirma que el trabajo se extiende de lunes a domingo y que los animales marcan la jornada. “El ganado no tiene reloj”, resume. Su descripción coincide con la exigencia que muestran algunas ofertas para trabajar como pastor, donde se valora experiencia y resistencia física. Aun así, las condiciones cambian según la explotación, la temporada y la organización de los descansos.
Según su cálculo, un proyecto necesita al menos 500 ovejas y cada madre puede costar unos 150 euros. Solo el rebaño supondría 75.000 euros. Sola añade que las instalaciones pueden costar una cantidad similar. Si ambos importes coincidieran, el desembolso inicial rondaría 150.000 euros antes de otros gastos. También calcula que pueden pasar tres años hasta obtener ingresos regulares. Son estimaciones personales, no un presupuesto válido para todas las explotaciones. Por eso propone pactar el relevo con un ganadero próximo a jubilarse.
Tortuera refleja la pérdida de población y de servicios en muchos pueblos
Jesús Sola vive en Tortuera, municipio de Guadalajara que registró 157 habitantes en 2025, según los datos de población del INE. La cifra matiza la referencia aproximada a un pueblo de “100 habitantes” repetida en la entrevista. En 2021 constaban 187 vecinos, por lo que perdió 30 habitantes en cuatro años, cerca del 16%. El ganadero describe falta de jóvenes y escasez de profesionales, desde fontaneros hasta cuidadores. El problema enlaza con iniciativas para atraer vecinos al medio rural.
Pese a la dureza, Sola sostiene que la ganadería permite vivir, aunque no hacerse rico. También dice que no cambiaría el horizonte del campo por una oficina. Su testimonio evita una visión idealizada del oficio. Valora la libertad y la naturaleza, pero reconoce inversión, soledad y falta de descanso. El debate que plantea no consiste solo en apagar fuegos. También afecta a quién cuida el territorio, mantiene actividad económica y sostiene servicios durante todo el año.







