Julián gestiona junto a su mujer una explotación en Cinco Casas. Explica cómo optimiza el agua y qué señales observa antes de recolectar.
Julián es agricultor en Cinco Casas, Ciudad Real. El 20 de mayo de 2026 contó en COPE que su explotación familiar produce tres millones de kilos de sandías al año. Según explicó, toda la cosecha encuentra comprador. El testimonio cobra interés en agosto, después de la fecha prevista para el inicio de la campaña regional, situada a mediados de julio. El Ministerio de Agricultura destacó buenas perspectivas comerciales para el sector, aunque todavía no publicó una previsión específica para Castilla-La Mancha. La finca mueve un volumen equivalente a unas 3.000 toneladas. La cifra procede del testimonio del productor y no de unas cuentas empresariales publicadas.
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La explotación familiar mueve un volumen equivalente a 3.000 toneladas
El productor gestiona el negocio junto a su mujer y se define como pequeño, pese al volumen declarado. Su equipo llega a la finca a las siete de la mañana. Para entonces, Julián ya ha preparado la maquinaria que utilizarán durante la jornada. Esa anticipación permite comenzar el trabajo desde primera hora. La afirmación central es rotunda: la explotación produce tres millones de kilos y, según el agricultor, toda la cosecha sale vendida.
Los tres millones de kilos equivalen a 3.000 toneladas. Comparados con las 269.735 toneladas provisionales de Castilla-La Mancha en 2025, representarían algo más del 1,1%. La comparación es orientativa, porque cruza una declaración del productor con el balance regional de una campaña concreta. No acredita una cuota comercial de la finca, pero ayuda a dimensionar el volumen anunciado. El relato también incluye empleados y horarios tempranos, habituales en otras ofertas de trabajo en el campo durante las campañas agrícolas.
El plástico y el riego por goteo preparan el terreno para el cultivo
Julián explica que una de las primeras tareas consiste en colocar plástico sobre el terreno. Su función, según resume, es impedir que salga hierba alrededor de la planta. Debajo queda instalado el sistema de riego por goteo. El agricultor afirma que esa disposición permite aprovechar la mayor cantidad posible de agua. Estas tareas ocupan parte de las horas previas a la llegada del equipo.
La siembra tampoco comienza con una semilla introducida directamente en la parcela. La explotación recibe plantas ya germinadas e injertadas desde los invernaderos. Después se trasladan al terreno para continuar el cultivo. Julián trabaja con sandías con pepitas y sin ellas. No detalla la superficie de la finca, el rendimiento por hectárea, el precio cobrado ni sus canales de distribución. Por ese motivo, no puede calcularse la facturación del negocio con la información difundida. La gestión del agua también centra proyectos dirigidos a autónomos del campo, especialmente cuando buscan reducir costes.
Las dos señales que Julián observa antes de recolectar la sandía
El momento de corte se decide observando dos señales concretas. La primera es una hoja pequeña que el agricultor llama «lengua de pájaro». La segunda es el «rabo de gorrino», nombre que utiliza para el rabillo situado junto al fruto. Según Julián, ese elemento «debe estar seco» antes de recolectar. Cuando coinciden ambas señales, considera que la sandía ha alcanzado su punto.
Ambas referencias proceden de la experiencia del productor y no se presentan como un estándar oficial de calidad. Además, describen el momento previo a la recolección. Un comprador no siempre podrá comprobarlas cuando la fruta ya esté separada de la planta. La explicación permite conocer cómo se adopta una de las decisiones más importantes de la campaña antes de enviar el producto al mercado.
Castilla-La Mancha produjo 269.735 toneladas de sandía durante 2025
El relato individual encaja en una comunidad con peso nacional. El balance del MAPA estimó 269.735 toneladas de sandía en Castilla-La Mancha durante 2025. En el promedio 2020-2024, la región concentró el 17% de la producción española. El balance nacional alcanzó 1.315.023 toneladas, un 9,8% más que en 2024. La superficie castellanomanchega llegó a 4.102 hectáreas, un 20% más que el año anterior.
El Ministerio informó el 26 de mayo de que la comercialización de sandía y melón había comenzado a mediados de abril. Para Castilla-La Mancha, situó el inicio previsto de campaña a mediados de julio. También destacó que las exportaciones de ambos productos rozaron 960 millones de euros en 2025. Esa cantidad quedó un 18,5% por encima de la media quinquenal. El consumo doméstico de sandía alcanzó 414.284 toneladas entre enero y noviembre de 2025, un 23,1% más que en 2024.
La venta total declarada por Julián contrasta con otras denuncias sobre precios agrícolas en origen, donde el productor no siempre consigue cubrir sus costes. Su caso retrata una explotación familiar que afirma haber colocado toda su producción.







