Empresarios y trabajadores ofrecen diagnósticos opuestos ante la falta de personal durante el verano. El sector señala una escasez de profesionales cualificados, mientras los camareros denuncian salarios insuficientes, jornadas excesivas y contratos irregulares.
La hostelería de Málaga vuelve a afrontar una temporada de verano marcada por la falta de trabajadores. Las empresas calculan que necesitan cubrir entre 5.000 y 6.000 puestos, pese a que alrededor de 20.000 personas demandan empleo en actividades relacionadas con bares, restaurantes y hoteles.
Esta aparente contradicción ha enfrentado a empresarios y empleados. Durante una intervención en el programa Más Vale Tarde, varios profesionales expusieron versiones muy diferentes sobre las causas de un problema que se repite cuando aumenta la llegada de turistas.
Málaga busca entre 5.000 y 6.000 camareros para afrontar la temporada de verano
Los empresarios malagueños aseguran que tienen dificultades para completar sus plantillas durante los meses de mayor actividad. La necesidad de camareros, ayudantes de cocina y otros perfiles se intensifica con el incremento de las reservas y la ampliación de los horarios.
Javier Frutos, presidente de la Asociación de Hosteleros, defendió la capacidad del sector para generar empleo y aseguró que la mayoría de los negocios cumple o mejora las condiciones fijadas en el convenio colectivo. Según explicó, un ayudante de camarero puede cobrar alrededor de 1.500 euros mensuales.
El representante empresarial también describió la hostelería como un sector consolidado y con un peso considerable dentro del mercado laboral de la provincia. Su posición contrasta con las denuncias planteadas por algunos trabajadores con experiencia.
Los empresarios apuntan a la falta de personal cualificado en hostelería
Kiko, propietario de un negocio hostelero, atribuyó parte del problema a la dificultad para encontrar candidatos formados y dispuestos a asumir las funciones requeridas. También criticó las exigencias de algunos aspirantes respecto a los horarios, las tareas asignadas y los descansos.
El empresario afirmó que paga 1.455 euros mensuales por una jornada de 40 horas semanales. Asimismo, relacionó la falta de candidatos con las prestaciones públicas y sostuvo que algunas personas prefieren mantener estas ayudas antes que aceptar un empleo durante la temporada alta.
Estas declaraciones reflejan el creciente malestar de una parte del empresariado, que reclama más formación especializada y una mayor disponibilidad laboral. Los sindicatos y los camareros rechazan que las ayudas sean la causa principal de las vacantes.
Los camareros denuncian salarios bajos, jornadas largas y turnos partidos
Inma, camarera con 30 años de experiencia, aseguró que el problema no es la ausencia de trabajadores, sino las condiciones ofrecidas por determinados establecimientos. La profesional afirmó haber recibido propuestas de 1.200 euros por jornadas de ocho horas, incluyendo cantidades que no aparecerían en la nómina.
También relató que ha trabajado sin contrato por ocho euros la hora. Entre sus principales quejas figuran las jornadas que superan el horario firmado, la falta de dos días de descanso y los turnos partidos, que obligan al empleado a permanecer disponible durante gran parte del día.
La trabajadora sostiene que una persona contratada durante cuatro o seis horas debe cobrar todas las horas realizadas cuando la jornada alcanza las doce. También denuncia que algunos negocios prefieren contratar a mujeres jóvenes, lo que dificultaría el acceso al empleo de profesionales de mayor edad.
El choque por sueldos y prestaciones agrava la falta de personal en Málaga
Las cifras muestran que existe una amplia bolsa de demandantes de empleo, pero también miles de puestos sin cubrir. La distancia entre las condiciones ofrecidas y las expectativas de los candidatos aparece como uno de los principales puntos de conflicto.
Los empresarios reclaman trabajadores cualificados y disponibles durante el verano. Los empleados exigen contratos legales, salarios acordes con las horas realizadas, descansos garantizados y una organización de turnos que permita conciliar.
La campaña turística obligará a ambas partes a buscar soluciones en un momento decisivo para la economía malagueña. El cumplimiento del convenio, el control de las horas extraordinarias y la estabilidad de los contratos marcarán la evolución del empleo hostelero durante los próximos meses.
Recuerda visitar nuestra sección de empleo para conocer más noticias destacadas sobre ofertas de trabajo, salarios y derechos laborales.







