La Seguridad Social mantiene el calendario de subida de la edad de jubilación y de las cotizaciones necesarias para cobrar el 100% de la pensión. Para 2026, la edad ordinaria será de 65 años para quienes hayan trabajado 38 años y 3 meses o más. En cambio, quienes no lleguen a ese periodo de cotización deberán esperar hasta los 66 años y 10 meses.
Aunque para acceder a una pensión contributiva de jubilación se exige un mínimo de 15 años cotizados, también existe la posibilidad de dejar de trabajar antes de la edad ordinaria. Eso sí, quien lo haga deberá asumir una reducción en la cuantía final. Y aquí está la clave: ¿compensa adelantar la jubilación si se pierde parte de la pensión?
Qué trabajadores podrán adelantar la jubilación y cuánto perderán de pensión
La jubilación anticipada voluntaria permite adelantar el retiro un máximo de dos años, siempre que se cumplan las cotizaciones exigidas. En la práctica, esto significa que algunos trabajadores podrán dejar el mercado laboral antes, pero no todos desde la misma edad.
Las edades quedarían así:
- Podrán jubilarse a los 63 años quienes debían hacerlo a los 65.
- Podrán jubilarse a los 64 años y 10 meses quienes debían hacerlo a los 66 años y 10 meses.
Ahora bien, esta decisión tiene consecuencias económicas. La pensión se reducirá entre un 21% y un 2,81%, dependiendo de los años trabajados y del número de meses que se adelante la jubilación. Dicho claro: cuanto más se adelante el retiro, mayor será el recorte. Menuda diferencia puede suponer en el bolsillo.
| Situación del trabajador | Adelanto de la jubilación | Recorte aplicado |
|---|---|---|
| Más de 41 años y 6 meses cotizados, pero menos de 44 años y 6 meses | 24 meses | 17% |
| Más de 41 años y 6 meses cotizados, pero menos de 44 años y 6 meses | 12 meses | 5% |
Por tanto, un trabajador con más de 41 años y 6 meses cotizados, pero menos de 44 años y 6 meses, tendría un coeficiente reductor del 17% si adelanta su jubilación dos años. Si solo la adelanta un año, la reducción baja al 5%.
La jubilación demorada gana peso con incentivos para retrasar el retiro
El objetivo de estos coeficientes reductores es desincentivar la jubilación anticipada y favorecer la jubilación demorada. La Seguridad Social afronta un escenario marcado por el aumento de la esperanza de vida y por la próxima jubilación de la generación baby boomer, una de las más numerosas.
Esto implica pagar más pensiones durante más tiempo, algo que puede tensionar el sistema actual. Por eso, el organismo premia a quienes retrasen su retiro más allá de la edad ordinaria.
Quienes opten por la jubilación demorada podrán recibir un incremento del 4% en su futura pensión por cada año completo trabajado después de alcanzar la edad ordinaria. También podrán elegir un pago único por año cotizado, con una compensación de entre 4.800 y 13.500 euros, o combinar una parte de indemnización con el 4% adicional.







