La edad de jubilación en España sigue subiendo de forma progresiva. En 2026 se situará en los 66 años y 10 meses, dependiendo de los años cotizados, y está previsto que alcance los 67 años en 2027. Detrás de este cambio hay un problema de fondo: cada vez hay más personas en edad de jubilación y menos trabajadores en activo para sostener el sistema de pensiones.
Por qué el sistema de pensiones en España afronta más tensión demográfica
El principal reto está en la evolución de la pirámide poblacional. Con el paso de los años, la estructura se ha invertido y la Seguridad Social necesita que los trabajadores aporten durante más tiempo y en la mayor medida posible.
¿Y qué significa esto para quienes aún están lejos de jubilarse? Pues que el modelo podría cambiar y, como se suele decir, conviene no dejarlo todo para mañana.
Natalia de Santiago explicó en el podcast de Claudio Nieto que durante años la pensión pública fue suficiente para muchas personas porque España tenía una tasa de sustitución elevada. Según detalló, esta se sitúa “entre un 70 y 80 % del sueldo anterior, eso en un sueldo medio”.
| Dato clave | Situación descrita |
|---|---|
| Edad de jubilación en 2026 | 66 años y 10 meses, según cotización |
| Previsión para 2027 | 67 años |
| Tasa de sustitución en España | Entre el 70 % y el 80 % del sueldo anterior |
| Brecha de género en pensiones | 31-32 %, unos 530 euros menos al mes |
Estos datos ayudan a entender por qué las pensiones han permitido a muchos jubilados mantener su nivel de vida, especialmente cuando ya habían terminado de pagar la hipoteca.
La tasa de sustitución de las pensiones podría bajar en los próximos años
La economista recuerda que España cuenta con pensiones más favorables que otros países, donde la tasa de sustitución es menor. Además, muchas personas jubiladas han podido vivir bien con su prestación porque, al llegar a esa etapa, ya no tenían una hipoteca pendiente.
Sin embargo, el equilibrio empieza a complicarse. Natalia de Santiago señala que cuando se diseñaron los sistemas de pensiones, las personas vivían “6, 7, 10 años” tras jubilarse. Ahora, según explica, “la esperanza de vida ha pasado a ser de 23 años y creciendo”.
La consecuencia es clara: el sistema debe pagar pensiones durante más años. Y eso, unido a que habrá más pensionistas y menos trabajadores en proporción, abre un escenario menos cómodo para las nuevas generaciones.
Qué pueden esperar los jóvenes sobre su futura pensión pública
La experta no cree que las pensiones desaparezcan, pero sí advierte de un posible deterioro. En sus palabras, “no es probable que desaparezcan pero sí que se deterioren y que esa tasa de sustitución baje más para los que ahora son más jóvenes en un futuro”.
En este contexto, hay varias claves que conviene tener presentes:
- La pensión pública podría representar un porcentaje menor del último salario.
- Las cotizaciones a la Seguridad Social podrían elevarse para quienes trabajan.
- La planificación financiera gana importancia, sobre todo en edades tempranas.
- Revisar previsiones y ajustar el ahorro puede ayudar a mantener estabilidad económica.
Por otro lado, la brecha de género sigue siendo uno de los puntos más delicados. Las mujeres jubiladas perciben pensiones notablemente más bajas, con una diferencia que ronda los 530 euros mensuales respecto a los hombres.
Natalia de Santiago concluye que todo dependerá de las decisiones políticas, aunque insiste en que “las matemáticas siguen siendo las matemáticas”. Por tanto, anticiparse y revisar la futura pensión, por ejemplo mediante el simulador de la Seguridad Social, puede ser una herramienta útil para preparar la jubilación con más margen.







