Una trabajadora de Mercadona, identificada como Yolanda, nombre ficticio, llevó su despido ante los tribunales tras recibir una carta de despido disciplinario el 21 de marzo de 2025. La empleada trabajaba como gerente desde noviembre de 2010 y tenía un sueldo mensual superior a 2.200 euros.
El conflicto se originó por varios errores cometidos en el departamento de comida preparada, el espacio del supermercado destinado a la venta de comida recién hecha para llevar. ¿Puede un descuido repetido acabar en despido? En este caso, los tribunales han entendido que sí.
Los errores en platos preparados que acabaron en despido disciplinario
Mercadona había entregado distintas amonestaciones a la trabajadora antes de acordar su despido. Según los escritos de la empresa, la empleada cometió varios fallos durante su jornada laboral en la sección de platos preparados.
Entre los hechos señalados, la compañía destacó que el 23 de septiembre de 2024 estuvo sin dar servicio de fritos porque tuvo que pararse la freidora, después de que la trabajadora echara aceite hasta que se desbordó por haberla montado mal.
Además, la empresa indicaba que no hacía el cargo de las garrafas de aceite y que otros días no finalizó tareas encomendadas, como la preparación de pollo frito y croquetas. Vamos, que no se trataba de un fallo aislado, según defendía Mercadona.
En la carta también aparecía otro episodio relacionado con la seguridad alimentaria. La compañía expuso que el 30 de enero de 2025 etiquetó mal una pizza de jamón cocido, dando un día más de duración a un producto que debía retirarse.
| Fecha señalada | Hecho atribuido por Mercadona | Consecuencia indicada |
|---|---|---|
| 23 de septiembre de 2024 | Desbordamiento de aceite en la freidora | Servicio de fritos interrumpido |
| 30 de enero de 2025 | Etiquetado incorrecto de una pizza | Riesgo para la seguridad alimentaria |
Estos hechos fueron utilizados por la empresa para justificar la medida disciplinaria.
Por qué el TSJ de Castilla y León confirmó el despido de Mercadona
La trabajadora acudió primero al Juzgado de lo Social número 3 de Valladolid, que en sentencia de 26 de octubre de 2025 desestimó sus pretensiones frente a Mercadona. Después, el caso llegó al Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León.
Ante el TSJCyL, Yolanda sostuvo que había sufrido una discriminación por trato desigual no justificado. Según su versión, tras su reincorporación no había sido tratada igual que el resto de sus compañeras.
El tribunal rechazó esta alegación al entender que no se había acreditado de ningún modo. También señaló que en los hechos recogidos en la carta de despido no había reflejo de esa supuesta situación.
Qué alegó la trabajadora para intentar evitar el despido disciplinario
La empleada también defendió que los hechos incluidos en la carta de despido no tenían la gravedad y trascendencia necesarias para justificar la extinción del contrato. Sin embargo, el tribunal no compartió este planteamiento.
La resolución tuvo en cuenta que se habían acreditado los hechos imputados y que la recurrente no había desvirtuado los razonamientos de la magistrada de instancia.
Los puntos clave del caso fueron:
- Mercadona comunicó el despido disciplinario el 21 de marzo de 2025.
- La trabajadora alegó trato desigual y falta de gravedad en los hechos.
- El TSJCyL desestimó el recurso y confirmó la procedencia del despido.
Por tanto, el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León dio la razón a Mercadona y mantuvo el despido disciplinario de la trabajadora.







