El Tribunal Superior de Justicia de Canarias ha dado la razón a una limpiadora a la que la Seguridad Social había denegado la pensión por incapacidad permanente. La mujer, afectada por lupus, una enfermedad renal grave y un importante deterioro psicológico, pasará a cobrar una prestación vitalicia de 880,61 euros al mes.
La sentencia, con fecha 18 de diciembre de 2025, desestima el recurso presentado por el Instituto Nacional de la Seguridad Social y confirma el fallo previo del Juzgado de lo Social número 7 de Las Palmas de Gran Canaria.
La Seguridad Social deberá pagar una pensión vitalicia de 880,61 euros
El reconocimiento de la incapacidad permanente absoluta implica que la trabajadora tendrá derecho a cobrar el 100% de su base reguladora. En este caso, la cuantía queda fijada en 880,61 euros mensuales.
Además, la resolución establece que los efectos económicos se aplican con carácter retroactivo desde el 16 de mayo de 2023. Por tanto, la administración deberá abonar también los atrasos correspondientes. Vamos, que la negativa inicial del INSS no le ha salido gratis al organismo.
Estos son los principales datos recogidos en la resolución:
| Dato clave | Información |
|---|---|
| Profesión | Personal de limpieza |
| Prestación reconocida | Incapacidad permanente absoluta |
| Cuantía mensual | 880,61 euros |
| Efectos económicos | Desde el 16 de mayo de 2023 |
La sentencia todavía permite un último recurso de casación para la unificación de doctrina ante el Tribunal Supremo.
Las enfermedades físicas y psicológicas que llevaron al reconocimiento de la incapacidad
El caso no se limita a una dolencia aislada. Según la sentencia, la trabajadora padece lupus y poliquistosis autosómica dominante, una enfermedad renal severa que arrastra desde hace años.
A estas patologías físicas se suma un deterioro psicológico importante. La afectada lleva tiempo en tratamiento psicológico y psiquiátrico por un trastorno de adaptación que derivó en un trastorno distímico de muy mal pronóstico. En el verano de 2023 llegó a sufrir un episodio de “ideación autolítica”.
¿Puede una persona en esta situación mantenerse en el mercado laboral con normalidad? Para el tribunal, no. La mujer necesita medicación diaria, entre otros fármacos, con Pristiq, Lormetazepan y Ansium.
La sentencia recoge que sus limitaciones le impiden desarrollar tareas que exijan:
- Atención, concentración, memoria, ejecución regular de órdenes, integración en una estructura organizada e interacción profesional y social.
Con este cuadro, los jueces concluyen que su capacidad laboral queda anulada no solo para su profesión habitual, sino para cualquier actividad laboral.
Por qué el TSJ de Canarias rechazó el recurso del INSS
La Seguridad Social defendía que la trabajadora podía volver a su rutina laboral si se adaptaba su puesto. También alegó que no presentaba síntomas psicóticos ni había requerido ingreso hospitalario.
Sin embargo, el TSJ de Canarias no aceptó estos argumentos. Los magistrados consideraron que el INSS estaba comparando este caso con otros supuestos de menor gravedad, cuando aquí sí quedaron acreditadas limitaciones psíquicas relevantes.
El tribunal entendió que la situación de la limpiadora tiene entidad suficiente para reconocer la incapacidad permanente absoluta. De este modo, confirma la sentencia previa y deja sin efecto la negativa del INSS.







