Subtítulo: El nuevo reglamento europeo introduce objetivos progresivos de material reciclado y endurece el diseño, desmontaje y exportación de los vehículos usados.
El Reglamento (UE) 2026/1738 ya ha entrado en vigor y pone fecha a uno de los cambios que afrontará la industria del automóvil durante la próxima década. Desde el 1 de septiembre de 2036, el plástico utilizado en cada nuevo tipo de vehículo homologado en la Unión Europea deberá contener al menos un 25 % de material reciclado procedente de residuos posconsumo. Antes habrá un primer escalón del 15 % desde septiembre de 2032.
La norma fue publicada en el Diario Oficial de la Unión Europea el 24 de julio y entró en vigor el 13 de agosto de 2026. Sin embargo, buena parte de sus disposiciones comenzarán a aplicarse desde el 1 de septiembre de 2028. Bruselas busca que los vehículos sean más fáciles de desmontar, reparar, reutilizar y reciclar durante todo su ciclo de vida.
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El 25 % de plástico reciclado llegará a los nuevos tipos de vehículos en 2036
El artículo 6 del reglamento fija dos objetivos progresivos. Los nuevos tipos de vehículos homologados desde el 1 de septiembre de 2032 deberán incorporar un mínimo del 15 % de plástico reciclado por peso. Cuatro años después, desde el 1 de septiembre de 2036, ese porcentaje subirá hasta el 25 %.
La norma añade otra condición. Al menos el 20 % del objetivo de contenido reciclado deberá proceder de plásticos recuperados de vehículos al final de su vida útil o de piezas retiradas durante la fase de uso. Se pretende impulsar un circuito cerrado en el que parte de los materiales de los coches antiguos vuelva a la fabricación de otros vehículos.
La Comisión Europea también deberá desarrollar objetivos de contenido reciclado para otros materiales. El reglamento contempla futuros mínimos para acero y aluminio, con fechas de aplicación que no podrán ir más allá de agosto de 2033 una vez aprobadas las metodologías y los actos correspondientes.
Los fabricantes tendrán que facilitar la retirada y sustitución de piezas
El nuevo marco no se limita al porcentaje de plástico. Los vehículos deberán diseñarse para que determinadas piezas y componentes puedan retirarse con mayor facilidad y sin causar daños innecesarios. Esto afecta especialmente a elementos destinados a reutilización, reciclaje, refabricación o reacondicionamiento.
Desde septiembre de 2032, los nuevos tipos de vehículos deberán permitir también la retirada y sustitución de baterías de vehículos eléctricos, sus paquetes de baterías y los motores eléctricos de tracción de forma accesible y no destructiva. Los fabricantes tendrán que proporcionar información técnica que facilite estas operaciones y no podrán obstaculizar la retirada mediante actualizaciones de software salvo que otra normativa europea lo permita.
El reglamento incorpora además un pasaporte digital de circularidad del vehículo. Este reunirá información sobre materiales, contenido reciclado y piezas de recambio para mejorar la trazabilidad durante la vida útil del automóvil y cuando llegue al final de ella.
La UE endurecerá desde 2031 la exportación de coches usados
Otro de los cambios llegará el 1 de septiembre de 2031. Desde esa fecha, los vehículos usados que se exporten fuera de la Unión Europea deberán demostrar que no son vehículos al final de su vida útil y que resultan aptos para circular.
Las autoridades aduaneras comprobarán el estado del automóvil mediante su número de identificación, el VIN, y la información disponible en los registros correspondientes. Con esta medida, la UE quiere evitar que vehículos considerados residuos salgan del mercado europeo bajo la apariencia de coches de segunda mano.
El Parlamento Europeo estima que alrededor de 6,5 millones de vehículos llegan cada año al final de su vida útil en la Unión. Las nuevas reglas amplían las obligaciones de diseño, recogida y tratamiento para recuperar una mayor cantidad de acero, aluminio, cobre, plásticos y otras materias primas.
Qué cambia realmente para los conductores
El objetivo del 25 % no obliga a los propietarios actuales a modificar sus coches ni significa que todos los vehículos matriculados antes de 2036 tengan que adaptarse. La exigencia está vinculada específicamente a los nuevos tipos de vehículos homologados a partir de las fechas establecidas por el reglamento.
El cambio afectará principalmente a fabricantes, proveedores, empresas de reciclaje, operadores de reparación y gestores de vehículos fuera de uso. Para los conductores, sus efectos aparecerán de forma indirecta en el diseño de los automóviles, la recuperación de piezas y la trazabilidad de los materiales.
La Comisión presenta esta reforma como una medida de economía circular, pero también de política industrial. Busca reducir la dependencia europea de materias primas vírgenes importadas y mantener dentro de la economía de la UE una mayor cantidad de materiales recuperados del parque móvil.







