Seis de cada diez autónomos en España se encuentran en una situación de exposición elevada ante ciberataques, según los datos difundidos por la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA). La organización advierte de que la modernización digital no está llegando acompañada de recursos suficientes para evitar que miles de pequeños negocios queden desprotegidos.
La digitalización obliga a los autónomos a proteger mejor sus negocios
Facturación electrónica, pagos digitales y gestiones online ya forman parte del día a día de muchos autónomos. Sin embargo, este avance también está dejando al descubierto importantes carencias en materia de ciberseguridad.
El problema afecta especialmente a quienes trabajan sin empleados, sin departamento técnico y con recursos limitados. ¿Quién les ayuda cuando tienen que adaptar su negocio a nuevos sistemas digitales y, al mismo tiempo, proteger datos bancarios, clientes o pagos online? Ahí está la clave.
Sectores como el comercio, la hostelería, el transporte o la agricultura, tradicionalmente menos digitalizados, están afrontando este cambio con más dificultades. Y, como suele decirse, no es poca cosa.
Tres millones de autónomos trabajan solos y afrontan más riesgos digitales
En España hay cerca de tres millones de autónomos sin asalariados. Esto complica la contratación de soporte técnico o la implantación de sistemas de protección especializados.
Muchos pequeños negocios asumen por su cuenta la facturación, los cobros, los trámites administrativos y el almacenamiento de datos. Esta falta de estructura hace que utilicen herramientas digitales sin protocolos mínimos de seguridad.
Además, la situación preocupa especialmente entre los autónomos de mayor edad. Cerca del 17% del colectivo tiene más de 60 años, lo que supone alrededor de 570.000 trabajadores por cuenta propia que deben adaptarse a procesos tecnológicos cada vez más complejos.
Qué ciberataques pueden paralizar durante días a un pequeño negocio
Los delincuentes informáticos ya no se centran solo en grandes empresas. Autónomos y microempresas también están en el punto de mira, precisamente porque muchos de ellos no cuentan con medios suficientes para protegerse.
Entre los riesgos más habituales destacan los siguientes:
| Riesgo digital | Qué puede provocar |
|---|---|
| Robo de datos bancarios | Pérdida de información sensible del negocio |
| Correos electrónicos falsos | Estafas y engaños mediante suplantación |
| Suplantación de identidad | Uso fraudulento de datos del autónomo |
| Secuestro de archivos | Bloqueo de documentos mediante programas maliciosos |
En muchos casos, un ataque informático puede paralizar completamente la actividad durante días. También se ha detectado el crecimiento de la estafa conocida como la del buen empleado, otro riesgo añadido para quienes gestionan su negocio sin apoyo técnico.
UPTA pide ayudas y formación para evitar más indefensión digital
Desde UPTA reclaman que las administraciones públicas acompañen la digitalización con medidas reales. La organización considera necesario reforzar la formación en ciberseguridad, la asistencia técnica y los sistemas de protección adaptados a autónomos y microempresas.
Sus principales reclamaciones son:
- Ayudas reales para formación en ciberseguridad.
- Asistencia técnica para pequeños negocios.
- Herramientas de protección adaptadas a autónomos y microempresas.
El presidente de UPTA, Eduardo Abad, ha advertido de que “el avance tecnológico no puede convertirse en una amenaza para miles de pequeños negocios”. Por ello, reclama que las nuevas obligaciones digitales lleguen con recursos suficientes para que la modernización no aumente la indefensión de los autónomos.







