Un alto ejecutivo de BNP Paribas, responsable de ventas y derivados sobre acciones para Suiza, Bélgica y Luxemburgo, se ha quedado sin una indemnización de 1,7 millones de euros después de que los tribunales confirmaran que su despido estaba justificado. La entidad financiera le despidió en 2018 tras una investigación interna que destapó un ambiente de trabajo marcado por gritos, insultos y quejas de los trabajadores.
El insulto a un empleado que acabó destapando el clima laboral en BNP Paribas
El origen del caso estuvo en una fuerte bronca en la sala de operaciones del banco. El directivo reprendió delante de la plantilla a uno de sus empleados por un supuesto error contable de 800.000 euros y le llamó “inútil” e “incompetente” a gritos.
Después se comprobó que ese error no existía y que todo había sido una falsa alarma. Pero, claro, el mal rato ya lo había pasado el trabajador y el resto del equipo también había presenciado la escena. ¿Qué ocurrió después? Las quejas formales llegaron a Recursos Humanos y el banco decidió abrir una investigación interna.
Esa investigación reveló que el episodio no era algo aislado, sino parte de una dinámica habitual. Los testimonios recogidos por la entidad, y que el tribunal ha dado por válidos, describían un estilo de liderazgo definido por algunos empleados como “feudal” y por otros como “terrorismo emocional”.
Los testimonios de los empleados fueron clave para retirar la indemnización millonaria
Las declaraciones de los subordinados tuvieron un peso decisivo en la resolución judicial. Uno de los trabajadores llegó a resumir su situación con una frase contundente: “Nunca me han pagado tan bien, pero nunca me he sentido tan infeliz en el trabajo”.
Estos fueron algunos de los elementos que valoró la Justicia francesa:
- Insultos y gritos contra empleados delante del resto de la plantilla.
- Quejas formales presentadas ante Recursos Humanos.
- Testimonios que describían un ambiente de angustia y sufrimiento.
- Una investigación interna que confirmó que la situación era habitual.
Por todo ello, el Tribunal de Apelación de París anuló la indemnización de 1,7 millones de euros que un juzgado laboral había reconocido inicialmente en 2022 por despido improcedente. Además, también recortó la bonificación diferida de 650.000 euros que se le había concedido.
La acusación de discriminación fue rechazada por falta de pruebas
Durante la apelación, el exdirectivo defendió que el verdadero motivo de su despido era una discriminación por sus raíces marroquíes. Según su versión, sufría burlas en la oficina por su origen e incluso le llamaban “cuscús”.
Sin embargo, los jueces rechazaron esta acusación al considerar que no aportó ninguna prueba que demostrara esos supuestos comentarios racistas. BNP Paribas también negó en rotundo esa versión.
| Cuestión analizada | Decisión del tribunal |
|---|---|
| Indemnización de 1,7 millones | Anulada |
| Despido del directivo | Considerado justificado |
| Acusación de discriminación | Rechazada por falta de pruebas |
| Expresión “terrorismo emocional” | No se consideró discriminatoria |
El tribunal también analizó las palabras incluidas por el banco en la carta de despido. Los magistrados reconocieron que tuvo que ser desagradable leer que un empleado le acusaba de “terrorismo emocional”, pero aclararon que esa expresión reflejaba el nivel de angustia de la plantilla y no una discriminación por su origen.







