La Seguridad Social y el SEPE viven semanas muy complicadas. Sus oficinas están desbordadas y eso está retrasando gestiones básicas para miles de ciudadanos, desde pedir una pensión hasta tramitar el paro. No es poca cosa.
Según denuncia la OCU, el principal motivo de este colapso es la cita previa obligatoria para la atención presencial. La organización considera que esa medida, nacida como algo excepcional durante la pandemia, se ha consolidado como un “filtro” que dificulta el acceso igualitario a servicios esenciales. En este contexto, muchos ciudadanos buscan formas de conseguir una cita previa en el SEPE más rápida, lo que refleja hasta qué punto el sistema actual resulta insuficiente. ¿El resultado? Demoras generalizadas y muchas personas sin respuesta cuando más la necesitan.
La cita previa en Seguridad Social y SEPE agrava las barreras de acceso
La OCU advierte de que esta obligación está generando importantes barreras para miles de ciudadanos, especialmente personas mayores y colectivos vulnerables. Para quienes no manejan bien Internet o no tienen certificado digital, la situación se complica todavía más.
El problema no es solo la falta de citas, sino el tiempo de espera. En su estudio sobre la disponibilidad real en oficinas de 26 provincias, la organización concluye que en más de la mitad de los intentos no se logró cita en la misma ciudad.
Antes de ver algunos casos concretos, conviene poner cifras sobre la mesa:
| Trámite | Ciudades afectadas | Situación detectada |
|---|---|---|
| Pensión de jubilación | Granada, Tarragona, Valencia y Zaragoza | Imposible conseguir cita en seis intentos |
| Pensión de jubilación | Bilbao, Murcia y Málaga | Esperas medias de 28, 20 y más de 23 días |
| Prestación por desempleo | Barcelona y Tarragona | No se pudo obtener cita |
| Prestación por desempleo | Albacete, Bilbao y Oviedo | Esperas de entre 28 y 32 días |
Estos retrasos tienen un impacto directo. En el caso del desempleo, la gravedad es mayor porque la espera puede hacer que la persona afectada pierda parte de la prestación, empujándola al trámite online aunque eso suponga una barrera añadida. Ojo, ahí está una de las claves del problema.
Qué propone la OCU para acabar con el colapso en oficinas públicas
Ante este escenario, la OCU reclama eliminar la cita previa obligatoria al menos para las visitas urgentes. La idea es que quien necesite resolver un trámite crítico pueda ser atendido sin quedar atrapado en un sistema saturado.
Estas son las principales medidas que plantea la organización:
- Fin de la cita previa obligatoria para la atención presencial urgente.
- Creación de un “carril prioritario” para trámites críticos.
- Atención rápida para personas mayores sin certificado digital y ciudadanos con plazos urgentes.
- “Acompañamiento digital garantizado” para quien opte por obtener certificado digital.
- Más campañas informativas sobre el ámbito digital.
- Un estándar de servicio público con un máximo de cinco días para trámites urgentes y diez para el resto.
Si estas medidas salieran adelante, el cambio sería claro: menos barreras para acceder a la administración y una respuesta más rápida en procedimientos que no pueden esperar. Porque, al final, ¿qué pasa cuando una pensión o una prestación se retrasa? Que el problema administrativo acaba convirtiéndose en un problema personal.
El colapso en la atención pública reabre el debate sobre el equilibrio entre digitalización y acceso real a los servicios esenciales. La evolución de este problema se sigue también en nuestra sección de actualidad, donde informamos sobre medidas administrativas, decisiones políticas y su impacto en los ciudadanos.







