Quedarse en paro siempre es un golpe duro, pero la situación se complica todavía más cuando el trabajador está en los últimos años de su vida laboral. A esa edad, encontrar un nuevo empleo puede resultar más difícil y, además, aparece una preocupación clave: reunir las cotizaciones necesarias para acceder a la pensión de jubilación.
Los trabajadores mayores de 55 años afrontan más paro y desempleo de larga duración
Los trabajadores mayores de 55 años han registrado por primera vez en España una tasa de paro superior a la del grupo de 25 a 54 años. Según el informe de la Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas, elaborado con microdatos de la EPA del INE, la tasa de paro de los sénior se situó en el 9,8% en 2025, frente al 9,4% de la cohorte intermedia.
¿Y qué significa esto para quienes están cerca de jubilarse? Pues que perder el trabajo a partir de esa edad puede convertirse en un problema serio, sobre todo si todavía faltan años cotizados para acceder a la jubilación ordinaria.
En 2026, la edad legal de jubilación ordinaria en España se sitúa en 66 años y 10 meses para quienes hayan cotizado menos de 38 años y 3 meses. En cambio, quienes acrediten 38 años y 3 meses o más pueden jubilarse a los 65 años con el 100% de la pensión.
| Situación del trabajador | Dato indicado |
|---|---|
| Paro en mayores de 55 años en 2025 | 9,8% |
| Paro entre 25 y 54 años en 2025 | 9,4% |
| Parados sénior de larga duración | 57,9% |
| Parados de larga duración entre 25 y 54 años | 36,1% |
| Parados de larga duración entre 16 y 24 años | 17,8% |
Estos datos reflejan una desventaja clara para los trabajadores sénior, especialmente para quienes pierden su empleo después de los 55 años, vuelven al mercado laboral tras un periodo de inactividad o acceden a él por primera vez.
Cómo se financiarán estas ayudas para proteger a quienes están cerca de jubilarse
Para hacer frente a esta situación, la Comunidad de Madrid ha activado nuevas ayudas dirigidas a proteger a los trabajadores que han perdido su empleo con la jubilación a la vuelta de la esquina. La medida pretende ofrecer una cobertura económica en un momento de especial vulnerabilidad laboral.
El sistema de financiación será compartido entre la empresa y la Administración regional. En concreto:
- La empresa solicitante asumirá el 60% del coste de la ayuda.
- La Comunidad de Madrid se hará cargo del 40% restante.
De esta forma, se busca implicar a las compañías en la protección de los trabajadores afectados por procesos de reestructuración. Al mismo tiempo, la Administración regional participa en el apoyo económico a quienes se encuentran en una etapa laboral especialmente delicada.
Por qué estas ayudas son importantes para los trabajadores despedidos antes de la jubilación
La clave está en que no todos los trabajadores mayores tienen la misma situación. El informe distingue entre quienes mantienen una trayectoria laboral continuada y quienes pierden su empleo a partir de los 55 años. Estos últimos concentran una mayor precariedad.
Por eso, estas ayudas aparecen como un respaldo para quienes se quedan sin trabajo justo cuando la jubilación empieza a estar cerca. Y claro, a esas alturas, cada año cotizado cuenta.







